Chumel Torres es un comediante. Unos dicen que bueno, otros que malo.

El caso es que Chumel se quiso transformar de comediante a “líder de opinión”. Y para lograr ese objetivo decidió ser “crítico” de AMLO: si no el más férreo, sí el más chistoso.

Si uno lee sus publicaciones en Twitter, se da cuenta de ello: echando odio a AMLO, pero tratando de ser comediante. Así como un bufón, pero de temas políticos.

La cuestión es que entre más tiempo pasa, Chumel quiere ser más crítico, y más chistoso. Y además, busca dejar el mayor odio posible. Así lo demuestran sus tuits.

El caso es que ayer el odio lo llevó al ridículo. Para establecer que no toda la gente coincide con AMLO, puso:

-30 millones votamos por Obrador!!!
-97 millones no.

Esto es un absurdo, porque las “cuentas” de Chumel son sobre el total de la población mexicana, y quienes votan son los que están en la lista nominal, es decir, sólo 89 millones.

Así pues, Chumel ayer hizo un ridículo. Y las redes sociales se lo hicieron saber.

II

Ayer se anunció una “nueva organización” opositora. Pero, lo de “nueva es un decir”, y es que son los de siempre.

Le encabeza Claudio X González y Gustavo de Hoyos, que han estado metidos en todo golpeteo posible contra AMLO (desde Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad hasta Frenaaa).

Cosas de la vida: esos mismos personajes que hoy se manifiesta y expresan su opinión y se organizan, son los mismos que afirman que en México “no hay libertad de expresión”.

III

La oposición ayer estalló de odio. Fue impresionante el enojo que les produjo el viaje que Beatriz Gutiérrez Müller hizo a París.

Se pusieron como locos. Hicieron insultos. Se desquiciaron.

Deberían tranquilizarse los de la oposición, buscar ayuda profesional.

El viaje sirvió para contrastar la austeridad: antes, los viajes de las esposas de los presidentes eran llenos de lujos, con comitivas enormes, que se viera que había dinero.

Hoy es muy diferente. Diametralmente diferente. Pura austeridad. Nada de teatralidad. Y eso es una buena noticia.