A sus 98 años de edad, Rodolfo Junco de la Vega Gómez falleció el martes 6 de octubre  en Jacksonville, Florida. Dirigió Editora El Sol entre 1943 y 1973, y fue responsable de publicar en aquella época los periódicos El Norte y El Sol, hasta que fue despojado por sus hijos Rodolfo y Alejandro, quienes fundaron el diario Reforma con el capital que tenía su padre.

Rodolfo Junco de la Vega dejó este mundo en compañía de su hijo Thaddeus Foster, fruto de su unión con su segunda esposa, así como de nietos y otros familiares. Las páginas del diario Reforma ni siquiera mencionaron  el deceso Don Rodolfo Junco de la Vega, pionero de dicho impreso. En su primera plana de este jueves, el diario destacó la muerte del Premio Nobel de Química Mario Molina. 

Después de ser despojado, Don Rodolfo habría escrito en una carta que sus publicaciones eran exitosas sin necesidad de recurrir a la pornografía o violencia gráfica.

“Cuando me despojaron de mala manera los citados periódicos (1973), la empresa estaba más que a flote. El Norte vendía más ejemplares que ningún otro sin publicar pornografía, autoviudas, suicidios, fotos macabras ni desvíos sexuales”. 

En una entrevista que concedió a TV Azteca en el 2011, Junco de la Vega exhibió la voracidad de sus hijos. En ella, detalla que fue despojado de sus acciones que tenía en una caja fuerte y en aquel entonces no eran nominativas, sino al portador, por lo que quien las poseyera se hacía dueño automáticamente de la empresa.

“Es lo que más me duele, que fue premeditado”, dijo en dicha entrevista. 

 

Los hijos de Don Rodolfo son dueños además de las filiales de Reforma en Monterrey y Guadalajara, llamados El Norte y Mural respectivamente. Desde las elecciones presidenciales del 2006, Andrés Manuel López Obrador ha identificado a este diario como parte de la prensa conservadora que se niega a abandonar sus privilegios y como un aliado de los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto que le antecedieron.

En lo que va de la actual administración, el presidente ha tenido que desmentir en repetidas ocasiones —durante sus conferencias matutinas— diversas noticias falsas que ha publicado Reforma en primera plana.

En una de sus conferencias, Andrés Manuel enunció de manera abierta sus diferencias con el diario las cuales, dijo, son ideológicas.

“Mis diferencias con el Reforma son fundamentalmente por su postura conservadora. Es un periódico que surge en el gobierno de Salinas, que ha procurado no tocar a Salinas, que no cuestionó el saqueo del periodo neoliberal, que simuló que combatía la corrupción, señalando y acusando a funcionarios menores, a chivos expiatorios, que ayudó en el fraude electoral. Esas son nuestras diferencias con el Reforma”.

Hernán Gómez Bruera señaló en una de sus columnas para El Universal que Reforma extravió su rumbo cuando decidió poner al frente de su dirección editorial a Juan Pardinas, un hombre ligado fuertemente a las cúpulas empresariales y abierto simpatizante del ex candidato del PAN a la Presidencia de México, Ricardo Anaya.

Gómez Bruera apunta además que Reforma no puede lograr la credibilidad que requiere si enaltece a una clase política empresarial que vive en opacidad mediante el Suplemento Club —uno de los que le reporta mayores ingresos—y celebra el clasismo, la pigmentocracia y privilegios no meritocráticos “propios de nuestro mirreynato”.