Gracias, Gatell, porque nos explicaste qué era un virus, qué era una epidemia, qué era una pandemia. Nos diste cátedras todos los días sobre temas complicadísimos de comprender. Aprendimos contigo mucho. Era un agasajo verte explicar, responder, aclarar. Digamos que fuiste nuestro maestro durante un año. Y a los maestros se les respeta.

Gracias, Gatell, porque desde antes que muchos de los hoy “epidemiólogos de televisión” avizoraran la dificultad que acarreaba el coronavirus, tú nos dijiste que iba a llegar, y que debíamos comenzar a prepararnos.

Gracias, Gatell, porque aunque tu trabajo más conocido es el de ser la cara visible de la batalla de México contra el coronavirus, hiciste posible la reconversión hospitalaria y muchísimas otras cosas que sin ti no hubieran sido posibles.

Conferencia de Hugo López-Gatell. Foto: Especial

Gracias, Gatell, porque a pesar de los ataques de los gobernadores (cómo no recordar al impresentable de Enrique Alfaro que te llamó “traidor a la patria”), nunca discriminaste a una entidad, nunca te peleaste con un gobernador o con un secretario de salud, nunca hiciste menos a una entidad a pesar de que muchos gobernadores son una basura.

Gracias, Gatell, por tanto trabajo que hiciste en estos meses. Porque si uno te ve al principio de la pandemia, notará que con los días las ojeras se te hicieron más grandes y el pelo más cano. Y es que cómo no sería así, si todos los días a todas horas estabas trabajando para enfrentar una pandemia brutal.

Gracias, Gatell, porque no te venciste ante tantos medios mezquinos, ante tantos periódicos que mintieron descaradamente, ante tantos conductores de televisión que te insultaron y que trataron como un delincuente, ante tantos articulistas que te dijeron asesino y que te nombraban Dr. Muerte, ante tantos reporteros que pensaron que cuestionándote ganarían fama. Gracias, Gatell, porque no te dejaste vencer ante las personas más ruines de este país, que siempre le apostaron a la tragedia para convertirla en su lema de campaña.

El subsecretario de salud, Hugo López-Gatell.

Gracias, Gatell, porque ante los insultos, nunca respondiste con una majadería o con otro insulto. Eres un funcionario como pocos, que tiene una paciencia envidiable, y una forma de tomar los ataques que ya desearíamos muchos.

Gracias, Gatell, porque gracias a ti millones de mexicanos estuvieron informados.

Gracias, Gatell, porque siempre, absolutamente siempre te portaste como un científico y como un funcionario serio, y jamás usaste el espacio mediático que te confió el presidente para vanagloriarte de ti mismo o para construir una carrera política (que ojalá, un día, la tengas. Muchos te apoyaremos).

Gracias, Gatell, porque eres un funcionario de izquierda, porque siempre demostrarte una enorme preocupación por la justicia y por el bienestar de los humildes. Y porque eso es ser radicalmente de izquierda.

Gracias, Gatell, de verdad gracias.

Se cierra un ciclo solamente. Lo sabemos. Estarás desde tu trinchera luchado por el mejoramiento de la salud de todos los mexicanos y luchando contra las farmacéuticas corruptas. Pero gracias por ser la cara que fue guía en los momentos más complicados de la pandemia.

Gracias, de todo corazón. Te quedas en la memoria de millones de mexicanos.

Hay un pueblo ahí afuera que te agradece. Y te abraza. Y eso es lo más lindo que le puede pasar a un funcionario público.