En el último año, el ex Presidente Vicente Fox ha dado mucho de qué hablar, luego que en una entrevista declarara la situación de austeridad en la que vive, y asegurara que “difícilmente” tiene para comer y que vive al día.

“Tuvimos que cerrar las tres fundaciones porque pudiera haber brotes de contaminación. Lo que es Centro Fox, Vamos México y lo que es Crisma, que está en San Miguel de Allende, donde atendemos a 250 personas con discapacidad cerebral y que por el momento no es posible atenderlas porque ponemos en riesgo su salud”, dijo el ex mandatario.

Luego agregó que “vive al día”, pues el dinero que gana de sus conferencias, que cobra a 200 mil pesos, lo deposita en sus fundaciones.

“Yo trabajo en el rancho, hemos logrado salir adelante. No hay riqueza, ni dinero escondido. Vivo al día. Todo el dinero lo he metido a las fundaciones Vamos México, Centro Fox (…) Ahorita difícilmente tengo para comer, yo no le he robado un centavo a nadie. Yo he hecho mi patrimonio con trabajo, sí, con una herencia que nos dejó mi padre a mis nueve hermanos”, dijo.

La declaración fue motivo de debate en Twitter, pues los usuarios dudaron de lo que decía Fox, luego de ser un importante empresario en Guanajuato, ser dueño de un rancho, ser político y haber dirigido una nación entera durante todo un sexenio.

Prosperidad post Presidencia

Fox llegó a la Presidencia de México tras 71 años de Gobiernos priístas, marcando una importante etapa de transición histórica, que no estuvo exenta de sospechas por corrupción y señalamientos, especialmente a su esposa, Marta Sahagún y sus hijos, Manuel, Fernando y Jorge Alberto Bribiesca.

Además, al terminar su sexenio, el crecimiento del patrimonio de Fox y Sahagún no quedaba en duda, y menos tras la construcción del lujoso Centro Fox, localizado en su finca de San Cristóbal, en Guanajuato.

Entonces, agentes de la Procuraduría General de la República (PGR), hoy Fiscalía, comenzaron una investigación de las cuentas bancarias y las propiedades del ex Presidente y su familia más cercana.

Por ello, Fox negoció con el Gobierno de Enrique Peña Nieto, quien mantuvo la averiguación previa vigente durante todo el sexenio, según revelaron los periodistas Raúl Olmos y Valeria Durán, de Mexicanos Contra la Corrupción, en el libro “Fox: negocios a la sombra del poder”.

Enrique Peña Nieto saludando al expresidente Vicente Fox. Foto: Especial

En el libro, los periodistas dan cuenta de cómo durante el Gobierno de Fox, no faltaron las transferencias poco claras, de origen desconocido, a cinco cuentas bancarias de Marta Sahagún.

“La señora recibía por distintas vías el doble de dinero que el sueldo de su marido. Por cada peso que Fox ganó como Presidente, Marta cobró al menos otros dos pesos por conceptos tan variados como donativos, herencias, rentas, préstamos, utilidades y transferencias. Ese dinero jamás fue declarado por auditores cuando se metieron a revisar con lupa los bienes de Vicente Fox y de su esposa”, se lee.

Los periodistas agregaron que “al compulsar las declaraciones patrimoniales con información aportada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), descubrieron irregularidades por 27 millones 881 mil 694 pesos, equivalentes a 2.5 millones de dólares al promedio cambiaron de aquella época.

90 por ciento de ese dinero fue depositado o transferido a favor de Sahagún en sucursales de Banorte, Inbursa, BBVA Bancomer y Banamex, mientras que el 10 por ciento restante se depositó a nombre de Vicente.

Nexo con empresa de cannabis

Al terminar su sexenio, Fox se ha convertido uno de los principales impulsores de la legalización de drogas en México. En 2010, por ejemplo, sugirió legalizar la producción, distribución y venta de drogas, como estrategia para golpear la estructura económica de los cárteles.

En 2011, le dijo a la revista TIME que se debía quitar la cadena de producción de manos de los criminales y ponerla en manos de los productores, aunque especificó que legalizar las drogas no las convierte en buenas para la salud.

En 2019, la Cofepris dio a conocer que investigará a la empresa Kuida Life México, filial de Khiron Sciences Corp, de la cual Fox es miembro de la junta directiva, por presuntas irregularidades en la obtención del permiso para comercializar productos a base de cannabis.

La dependencia explicó que detectaron diversas irregularidades, por lo que decidió revocar los lineamientos en materia de control sanitario de la cannabis, que entre otras cosas permitían la comercialización de productos hechos a partir de esta planta.

También dijo que investigaría las autorizaciones hechas a diez empresas en el Gobierno de Peña Nieto, entre las que se encuentra Kuida Life México.

Socio estratégico de UST Global

Desde hace ocho años, Fox es socio de esta empresa dedicada a desarrollar tecnologías de la información, que incluyen software, minería de datos, servicios de ciberseguridad, entre otros.

El proyectó comenzó en 2012, reclutando a más de 10 mil ingenieros y especialistas en informática, producto de una sociedad establecida por el Centro Fox y UST Global.

En 2014, la relación se estrechó aún más, y fotografías de Fox y Marta Sahagún aparecieron en redes sociales, donde se les observa acompañados de altos ejecutivos de UST Global. En esa época, Fox recibió varios contratos con la federación, bajo la razón social UST Global de México, S.A. de C.V.

Según el Portal de Transparencia del INAI, la transnacional recibió, por adjudicación directa, un contrato por 6 millones 713 mil pesos para elaborar el “diseño y desarrollo de la versión 3 de Informex”.

También recibió contratos con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sagarpa), expandiendo sus operaciones a Guadalajara, Jalisco.

Sobre la empresa, The Echnomic Times escribió que fue fundada en la India pero que pretendía expandir sus operaciones en todo Latinoamérica, misión que supuestamente habría sido propuesta por Fox.

Además, según Carlos Loret de Mola, fuentes de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) revelaron la existencia de al menos 13 empresas vinculadas a Fox y su hijo, que en conjunto habrían recibido cerca de 700 millones de pesos en cuatro años.

A decir de Loret, no existió ninguna declaración ni pago de impuestos por la totalidad de ese dinero y supuestamente la UIF estaría decidiendo si se configura el delito de defraudación fiscal, para entonces proceder penalmente contra el ex mandatario.