Las elecciones intermedias dejaron mucho que desear en cuanto a candidatos impresentables. Desde personajes como Alfredo Adame o Paquita “la del Barrio”, hasta el luchador Tinieblas por mencionar a los que al menos nos hicieron reír a carcajadas, hasta personajes indeseables y hasta peligrosos como Margarita Zavala que quién sabe cómo NO obtuvo las firmas suficientes para registrar su partido “México Libre”, sin embargo SÍ obtuvo más votos a pesar de que sus actos de campaña siempre lucieron vacíos.

En estos comicios lo que más llamó la atención, por lo escandaloso de los casos, fueron los candidatos misóginos que contendieron para un puesto de elección popular. Estuvo entre otros el multimillonario Jorge Hank Rhon, que el día que registró su candidatura por el hoy extinto Partido Encuentro Solidario, manifestó que “Creo que ahora como se le ha bajado un poquito la inteligencia (a la mujer). Antes eran más abusadas: agarraban al que las mantenía y ‘¡órale! Échale a chambear y yo aquí. Ahora no, ahora ellas quieren chambear”.

Contendió también, el candidato Mauricio Fernández, que entre muchas de sus perlas discursivas le respondió a una mujer “A ver niña, entonces… ¿Tus tweets están protegidos y tú embarazada?”.

También tuvimos el caso del aspirante al gobierno de Tlaxcala, por Redes Sociales Progresistas, Juan Carlos Sánchez García, acusado por violencia de género ante el Tribunal Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) por una larga lista de acciones en contra de sus compañeras de partido, como con sus pares diputadas cuando este ejercía ese cargo.

Estuvieron también los casos de misoginia y violencia política contra las mujeres en razón de género que le costara la candidatura a Félix Salgado Macedonio o las muchas declaraciones del hoy gobernador de Monterrey, Samuel García.

Oculta, pero no menos escandalosa, fue la candidatura del hoy diputado Gabriel Quadri, que (para sorpresa de muchos y carcajadas de otros) le ganó en una elección abierta al ex líder estudiantil y experimentadísimo político Pablo Gómez.

Quadri, acusado de acoso por alumnas de la Ibero no tuvo ninguna manifestación en contra de parte de ninguna colectiva feminista, lo que trajo muchas suspicacias en un gran sector de los usuarios de las redes sociales, quienes vieron en ese fenómeno la confirmación de que muchos de esos grupos radicales atacan la misoginia o el acoso sólo cuando proviene de alguien afín a la llamada “Cuarta Transformación”.

El pasado sábado 12 de junio, Genaro Lozano citó la publicación que hiciera el año pasado la hoy diputada electa por el Partido Acción Nacional, América Rangel donde expone de manera por demás violenta y con un discurso de odio, su animadversión hacia la comunidad LGBTIQ+.

Ante el reclamo del comunicador, la diputada electa persiste en su yerro y presume que sus posturas a favor de “la familia, la vida y la mano dura son bien conocidas desde hace tiempo” sin percatarse (tal vez) que sus opiniones como diputada ya no son personales, sino que se deben al estado laico, a sus representados y a la sociedad en su conjunto con toda su diversidad, pluralidad, complejidad y abundancia.

Con estos antecedentes, y con fundamento en el Artículo 8vo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, le solicito de manera respetuosa a la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), al Partido Acción Nacional y a todas las autoridades que puedan conocer del presente asunto, a que se pronuncie sobre este y los otros casos aquí citados.

También, llamo a las personas de buena voluntad para que difundan esta justa demanda con la finalidad de exigir un castigo ejemplar para este y todos los casos de violencia de género, misoginia, odio contra la comunidad LGBTIQ+ y cualquier expresión que fomente la violencia en contra de minorías protegidas y más.

Las y los representantes populares tienen una gran responsabilidad. Sus dichos ya no son a título personal, sino a nombre de sus electores y sus partidos.