Entré a la página de El Universal y me encuentro con un artículo de Alejandro Hope, un panista que se asume como “analista de seguridad” y que detentó varios cargos en el Centro de Investigaciones y Seguridad Social (CISEN).

Cuando Calderón hizo del país una tragedia, él estaba ahí, trabajando con él en materia de seguridad. Tan cercano es a Calderón que, cuando Margarita Zavala fue candidata a la presidencia, él fue su “asesor de seguridad”.  

El caso es que, el artículo con el que me topé, él lo tituló “Estamos perdiendo la carrera contra el virus”. Entré porque me llamó la atención. Me dije: “y ahora éste con qué mentira viene”.

El caso es que él afirma que hay una disminución en el número de vacunas inoculadas al día a partir del proceso electoral (da a entender que AMLO usó la vacunación con fines electorales) y que, por ende, se está perdiendo la batalla contra el virus. Saca “datos” (no cita las fuentes de estos) y afirma con total descaro que estamos muy mal en el contexto de América Latina.

Y vuelva a la hipótesis totalmente fuera de lugar (que muchos “analistas” han manejados) donde se afirma que el gobierno de AMLO “oculta” dosis.

En plan catastrofista, Hope afirma que el virus viene de regreso, y que si llega una nueva oleada es por culpa de AMLO, que no vacunó a la población rápido.

Lo que dice Hope es un absurdo. Su artículo sale precisamente cuando en Baja California se comenzó un plan para vacunar a toda la población mayor de 18 años en menos de 10 días. Si bien es cierto no se han alcanzado en estos días el millón de dosis inoculadas al día, esto no indica que el plan de vacunación se haya frenado. Depende de las vacunas que llegan, de la mecánica de las entidades, etcétera.

Y como van las cosas, se cumplirá con el plan de vacunar a todos los mexicanos mayores de 18 años a más tardar en octubre de este año.

Pero los ataques han sido así: mentira tras mentira tras mentira, ideas huecas, chismes, datos usados de forma engañosa.

El ejemplo de Hope es emblemático de esto: la mezquindad de los medios, de los comentócratas, de los que se sienten “analistas” pero sólo son voceros de la derecha, y está bien que lo sean, pero que no mientan, que no engañen. Porque eso son, unos mentirosos.