En 2020 la pandemia de Covid-19 dejó al desnudo el fracaso global del sistema neoliberal, un sistema basado en la concentración de la riqueza a través de mercantilizar los derechos fundamentales como la salud, la educación, la alimentación e incluso lo invaluable como es la naturaleza y la vida misma.

La desigualdad generada por este sistema ha provocado que el bienestar de los pueblos se vuelva vulnerable ante conflictos políticos, armados, catástrofes naturales y, desde luego, epidemias.

Pero hay otro camino al neoliberalismo, y el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador lo ha demostrado claramente.

Desde el mes de marzo en la cumbre virtual del G20, el presidente AMLO dejó claro que la pandemia exigía una respuesta global basada en la unidad, la solidaridad y una cooperación multilateral. Convocó a reconvertir los organismos económicos y financieros internacionales en verdaderos promotores de la cooperación para el desarrollo y el bienestar de los pueblos y las naciones.

El mandatario pidió que la Organización de Naciones Unidas (ONU) se encargara de regular la venta de medicamentos y equipo médico para evitar el acaparamiento y la especulación. Partiendo de la premisa de que los países más pobres son los más afectados, el gobierno de AMLO presentó una propuesta para garantizar, en condiciones de igualdad, el acceso mundial a medicamentos, vacunas y equipo médico para enfrentar al Covid-19. Esta resolución contó con una aprobación histórica en la Asamblea General en la ONU y de aquí se derivó la participación de México en un bloque de naciones para el desarrollo de la vacuna contra el Covid-19.

En estos meses de pandemia, el subsecretario de salud, Hugo López-Gatell, ha sido brutalmente atacado por la oposición. A nivel internacional, sin embargo, ha destacado por el papel jugado durante de la emergencia sanitaria, y ha sido reconocido en reiteradas ocasiones por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cual lo hizo integrante del panel de expertos internacionales que elaborará el nuevo Reglamento Sanitario Internacional.

Además, la OMS reconoció a México como el país con la mejor reconversión hospitalaria de América Latina y destacó la implementación del semáforo de riesgo epidemiológico -que incluso se está replicando en otros países-, así como la transparencia en cifras de casos sospechosos, confirmados y defunciones por Covid-19.

En lo económico, desde la reunión de los líderes del G20, en marzo, el presidente AMLO llevó su filosofía de “por el bien de todos, primero los pobres” al terreno internacional e invitó a las grandes potencias a hacer un compromiso de tregua y evitar políticas arancelarias unilaterales.

En la última cumbre del G20, AMLO propuso que se eliminaran la deuda a naciones pobres del mundo y que se garantizara el acceso a créditos a países de ingresos medios con tasas de interés equivalente a las de países desarrollados.

La importancia de la reducción de la pobreza global para crear un futuro inclusivo y sostenible fue ratificada por el presidente de China, Xi Jinping, quien retomó la propuesta de AMLO de aliviar la carga de la deuda de los países en desarrollo y brindarles apoyo financiero necesario con políticas integrales y equilibradas.

Otro hecho que da mayor alcance internacional a lo propuesto por el presidente AMLO es la designación del titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera, como presidente de la Junta de Gobernadores del Banco Mundial (BM) -el órgano de mayor jerarquía del organismo- y de la Junta de Gobierno del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el año 2021.

En dichos cargos Herrera buscará que ambas instituciones prioricen la atención a países de ingresos bajos y medios altamente afectados por Covid-19, para apoyar la recuperación económica global.

En el terreno de la justicia laboral, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) felicitó a México por el nuevo modelo laboral impulsado por la 4T. Lo calificó como un hecho histórico, un avance en la dimensión de los derechos laborales en México, la región y el mundo, ya que, al cumplir con compromisos en materia de negociación colectiva, libertad sindical, eliminación de condiciones precarias de trabajo y la erradicación de la discriminación, entre otros, este nuevo modelo representa contundentes pasos hacia un país y un mundo de justicia social. 

Además, por primera vez en la historia, durante el periodo 2021-2023, México participará simultáneamente en los tres principales órganos de la ONU: el Consejo de Seguridad, Consejo de Derechos Humanos y el Consejo Económico y Social. En este contexto de cooperación internacional, el Gobierno de México y la Unión Europea acordaron promover acciones para el cumplimiento de la Agenda 2030, incluidos la lucha contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, temas prioritarios para la preservación de la vida y el equilibrio de nuestro planeta en un futuro próximo.

Por si fuera poco, hace algunos días, México conquistó otra posición en la ONU, pues Leticia Bonifaz Alfonzo fue electa como parte del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Cedaw, por sus siglas en inglés) para el período 2021-2024.

Bonifaz Alonso reconoció que fue apoyada por el gobierno mexicano mediante Juan Ramón de la Fuente, representante de la Misión Permanente de México ante la ONU. Esto contrasta con el discurso de la oposición mexicana, que afirma que “al gobierno de México no le importan las mujeres”.

La cancillería destacó al respecto: “México, que tiene una política exterior feminista, ha sido electo también a la Junta Ejecutiva de la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU-Mujeres) y Co-presidirá, junto con Irlanda, el Grupo sobre Mujer, Paz y Seguridad dentro del Consejo de Seguridad de la ONU a partir del próximo año”.

México ha ganado el respecto y el reconocimiento en el mundo. En un comunicado de la Misión Permanente señaló que “Desde el inicio del actual gobierno, la Misión Permanente de México en la ONU ha ganado para nuestro país todas las elecciones en las que ha participado, sea como Estado miembro de la organización o bien, a través de personalidades independientes”. Por ejemplo, para el Comité contra la Tortura (Claude Heller Rouassant), Comité de los Trabajadores Migratorios (Edgar Corzo), Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas (Irma Pineda), Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad (Amalia Gamio Ríos), entre otros.

Tenemos como presidente a un estadista de estatura mundial que está siendo protagonista y precursor de una reconstrucción del mundo.

Una frase del documento “Algunas lecciones de la pandemia COVID-19”, escrito por AMLO, resume de manera precisa por qué su misión trasformadora y de búsqueda de justicia sobrepasa las fronteras de nuestro país: “Somos gregarios por naturaleza y todas las personas y todos los pueblos pertenecemos a una misma familia: la Humanidad”.

Nuestro presidente no sólo está haciendo historia en México, si no en el mundo, y prácticamente sin salir del país, algo que sus detractores que gobernaron en los últimos sexenios nunca lograron, a pesar de sus frecuentes giras internacionales llenas de frivolidades. En su enanismo mental ellos decían que AMLO haría el ridículo en el extranjero por no hablar inglés, sin embargo, hoy es uno de los líderes más respetados y admirados a nivel mundial.