En los últimos días, el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, se ha desentendido de los mayores problemas que aquejan a dicha entidad federativa, culpando de ello al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO): la violencia, la escasez de agua y los incendios forestales, dice, son responsabilidad del Presidente.

No obstante, algunos especialistas se pusieron a analizar si lo que dice el gobernador jalisciense es verdad, y confirmaron que la ley lo desmiente.

Anuar García, presidente de SOS Jalisco, dijo en una entrevista para el diario El Informador que si bien el combate al crimen organizado es tarea de las instancias federales, el gobierno estatal debe ir contra los homicidios dolosos y las desapariciones, que se enmarcan como parte del fuero común o local.

“Los que competen a la Federación son los de la Ley Federal en contra de la Delincuencia Organizada, un catálogo de 11 delitos”, expuso el especialista.

El académico de la Universidad de Guadalajara, Arturo Gleason. Foto: Especial.

Respecto a la escasez del agua, Arturo Gleason, académico de la Universidad de Guadalajara (UdeG), dijo a la citada fuente que sí compete al gobierno estatal y por ello existe una Secretaría de Gestión Integral del Agua estatal.

Y, según la legislación actual, compete a dicha dependencia “gestionar, coordinar, formular y operar programas estatales de obras de abastecimiento de agua potable, servicio de drenaje y alcantarillado, captación, tratamiento y uso eficiente de aguas pluviales”.

Respecto a los incendios forestales que han ocurrido casi en su mayoría en el Bosque de la Primavera,  Gerardo González Cuevas, también investigador de la máxima casa de estudios, mencionó que, según el artículo 13 de la Ley de Desarrollo Forestal Sustentable de Jalisco debe existir colaboración entre el Estado y los municipios, con el objetivo de “coordinarse para prevenir y combatir los incendios”.

Cartón del monero @qucho.

Pese a esto, Alfaro Ramírez aseguró en días pasados, durante un diálogo que sostuvo con empresarios de su localidad,  que la atención a los tres problemas pasar a ser problema de la Federación.

“La agenda de lucha y de combate a la delincuencia organizada, no por decisión mía, no como algunos opinadores profesionales y algunos críticos del Gobierno dicen: el gobernador quiere echar la bolita a la Federación. No. Es cosa nada más de revisar nuestras leyes”, dijo el mandatario.

Sobre el agua aseguró: “¿Qué instancia de Gobierno es la responsable de cuidar a nuestros bosques? Es la Federación, y no ha dicho una sola palabra”.

Ayer miércoles, el mandatario volvió a culpar a través de sus redes sociales de “intereses ajenos” que quieren perjudicar a Jalisco. Utilizó la misma narrativa para justificar los disturbios que hubo en Palacio de Gobierno, después de que cientos de jóvenes protestaran por el asesinato de Giovanni López, como resultado de su arresto a manos de alrededor de diez policías municipales​ en el contexto de la pandemia de COVID-19.

En aquella ocasión dijo que todo se había tramado en “los sótanos del poder de la Ciudad de México”.

Sin embargo, algunos usuarios de redes sociales no se quedaron de brazos cruzados y le recordaron las promesas que lanzó siendo candidato para proteger a La Primavera, donde la semana pasada se descubrió un plantío de agave en una de las zonas siniestradas por el fuego. 

Y remató: “¿Quién es el responsable de las grandes obras de infraestructura para el abasto de agua para la ciudad y nuestras regiones? ¿O quién fue el responsable de haber parado la obra más importante para garantizar el abasto de agua hace dos años? Está claramente establecido que las aguas nacionales son competencia de la Federación”.

Esta última respuesta obedece a la presión que ha metido el gobernador para que se termine de construir la Presa El Zapotillo en Los Altos de Jalisco, una obra a la que se oponía en su etapa de candidato a la gubernatura, y que ahora apoya decididamente en detrimento de los pobladores de Acasico, Palmarejo y Temacapulín, que están asentados en las inmediaciones del embalse.