Al  subsecretario de Prevención y Promoción de la  Salud, Hugo López-Gatell, lo han acusado de todo, y ahora que se registra un descenso en los contagios de COVID-19, sus detractores aseguran que esto se debe a que a una disminución en la realización de pruebas.

“Se tiene que pensar al revés que disminuye el número de casos porque disminuye el número de pruebas”, dijo en la conferencia matutina desde Palacio Nacional.

 López-Gatell atribuyó el descenso de contagios a las medidas implementadas para el distanciamiento social. 

“Siempre somos cautelosos y hasta que no vemos una tendencia clara, no consideramos que ya estamos en ese proceso de descenso”, puntualizó.

En ese sentido dijo que la epidemia ha mostrado una clara tendencia a la baja durante las semanas 30, 31 y 32 desde que se detectó el primer contagio en el país, a finales de febrero.

También recordó que desde el comienzo de la pandemia se estableció en el país una política de pruebas en la que éstas se harían solo a personas que presentaran síntomas de Covid-19. 

“No es a partir de la demanda voluntaria de quiero saber si tengo o no la enfermedad, aunque no tenga síntomas”, dijo el subsecretario, añadiendo que no hay límite de pruebas.

De acuerdo con López-Gatell,  ya hay una reducción de 19 por ciento de los casos. Según los últimos datos, dados a conocer por el funcionario este lunes, el país registra 57,23 las personas fallecidas y 37,867 casos activos. 

Asimismo, mencionó que los hospitales dedicados a tratar a los enfermos por coronavirus están en un proceso de desocupación, pues  ocho de cada 10 personas que fueron hospitalizadas se han recuperado.

No obstante el panorama optimista, López-Gatell subrayó que esos datos no apuntan a que en México haya terminado la emergencia sanitaria y la posibilidad de un rebrote es posible, como ha ocurrido en otros países del mundo.

“La epidemia va en descenso, va en declive va en disminución sostenida”, reiteró.

 

Por su parte, Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores recordó que  gracias al acuerdo de México y Argentina con la farmacéutica AstraZeneca, toda América Latina tendrá un pronto acceso a la futura vacuna contra el coronavirus.

Dijo que en noviembre próximo cuando se tengan los primeros resultados y de ser aprobada se “debe empezar producción y logística” prácticamente de inmediato. Cada vacuna tendría un costo de tres o cuatro dólares, pero en México será gratuita.