En julio de 2017, y tras estar relacionada con varios escándalos, la empresa OHL anunció que pondría en venta la totalidad de su acciones en nuestro país. Por ese motivo, en los primeros meses de 2018 la compañía comenzó varios movimientos que supuestamente no se relacionaban con ninguna autoridad del país.

Pero esto no resultó ser verdad: en mayo de 2018, a pocos meses de que tuviera lugar la elección presidencial, mil 972 millones de pesos, provenientes de las afores de trabajadores y del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) fueron destinados para comprar, a precio elevado, una participación en el Circuito Exterior Mexiquense (CEM).

El proyecto fue una de las obras construidas por OHL en el Estado de México, donde hubo múltiples señalamientos por presunta corrupción, tanto en su adjudicación como en su construcción, funcionamiento, e incluso, en los rendimientos por peaje.

Foto: Moisés Pablo / Cuartoscuro

Este jueves, SinEmbargo reveló que, de acuerdo con información que el abogado Paulo Díez Gargari documentó y compartió al medio, el movimiento de dinero inició en mayo de 2018, cuando la empresa australiana IFM Investors vendió el 49 por ciento de su participación en el CEM, por un precio estimado de 27 mil 600 millones de pesos.

Sobre el asunto, IFM informó varias veces que el fondo de inversión canadiense Caisse de Dépot et Placement du Quebec (CDPQ) había sido quien adquiriera ese 49 por ciento, pero eso fue falso.

En México, CDPQ es dirigida por Alonso García Tamiz, quien estuvo en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y posteriormente fue director del Banco Nacional de Obras (Banobras) en el mismo periodo en que se entregaron los créditos más importantes al CEM.

Así, lo que CDPQ realmente adquirió no fue el 49 por ciento, sino el 45.5 por ciento. El 3. 5 por ciento restante fue comprado por diversas Administradoras de Fondos para el Retiro, Pensionissste y Fonadin, mediante Banco Invex, en su carácter de fiducidiario mediante el fideicomiso CKD.

Circuito Exterior Mexiquense

De esa manera fueron emitidos 36 mil certificados bursátiles por 2 mil millones de pesos que terminaron en el capital social de la Organización Proyectos de Infraestructura (OPI), filial de OHL y operadora del Circuito.

Foto de la denuncia, tomada de SinEmbargo.

Además, el fideicomitente administrador del CKD es CKD Infraestructura México, un consorcio conformado por Afore XX Banorte, Afore SURA, Afore Banamex, Pensionissste y Fonadin.

Al respecto, en mayo pasado, Aleática, OPI y Concesionaria Mexiquense (Conmex, filial de OPI) indicaron que IFM “a través de una subsidiaria” había transmitido primero una participación del 10.01 por ciento de su capital de OPI a CDPQ, y posteriormente un 38.99 por ciento.

En ninguno de los documentos se menciona el fideicomiso CKD.

Lo que se decidió fue tomar un código secreto “Copper”, tomado del fideicomiso CKD de la denominación social de Copper Infrastructure, SA de CV.

Esto aparece en la información del cuarto trimestre del 2018, revelada públicamente por el fideicomiso CKD mediante la Bolsa Mexicana de Valores (BMV):

“El 10 de mayo de 2018, el Fideicomiso confirma el cierre de la adquisición de una participación en un proyecto de infraestructura (Copper) presentado en la Asamblea de Tenedores el 29 de enero de 2018”.

Sin embargo, no era “Copper”, sino el CEM.

La información recuperada por SinEmbargo incluye la denuncia presentada ante la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), donde se explica que el motivo de ocultar ese dato se debe a que no había manera de justificar que, a unas cuantas semanas de las elecciones, se invirtieran recursos del Fonadin y de ahorros de trabajadores en el rescate de un proyecto sumamente cuestionado, como el CEM.

Circuito Exterior Mexiquense

SinEmbargo también indica que ese mismo día, el fideicomiso CKD publicó un evento relevante en el que informó “el cierre de la adquisición de una participación en un proyecto de infraestructura”, manteniendo ocultos los términos y condiciones de la compra y decidió que la presentación de dicho proyecto era de naturaleza confidencial.

Y eso no es todo, sino que al 31 de diciembre, el Fideicomiso CKD ya había hecho una inversión por mil 972 millones de pesos, presentada como “Organización de Proyectos de Infraestructura (Proyecto Copper)”, sin mencionar al CEM.

Al respecto también incurrió la Consar, indicando que en el Documento de Trabajo del 17 de noviembre de 2018, se habla de una “Inversión en Instrumentos Alternativos” de las afores y se refiere expresamente al CKD asociado al “Proyecto de infraestructura confidencial”.

Fue hasta que se presentaron los informes anuales de 2017 y 2018 que se revelaron las claves: de parte de CDPQ se informó que sólo se hizo el 45.5 por ciento de participación en el CEM; OPI menciona en su “Actividad y Operaciones Sobresalientes” a CKD como “inversionista institucional con inversiones a largo plazo”.

Entre las inversiones realizadas por el fideicomiso CKD, fue hasta febrero de 2019 que apareció “La Organización Proyectos de Infraestructura (OPI)”.