El Presidente de México Andrés Manuel López Obrador (AMLO) era conocido como ‘El Gallo’ y a su círculo cercano le llamaban ‘Los Maléficos’. Esos fueron los motes que tenían asignados por el grupo encomendado para espiar sus actividades, reveló el director de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) Santiago Nieto Castillo. 

Dijo que al tomar las riendas de esa dependencia se encontró con una lista en la que denominaban así al mandatario y otros funcionarios. 

“Debo decir que en la UIF cuando se recibió, encontramos al paso de los meses una lista, un archivo que era de todas las investigaciones que se habían desarrollado, llamada ‘Los Maléficos’, por cierto, y en esa estaba el número uno con el apodo de ‘El Gallo’, era el presidente López Obrador”, contó en la conferencia matutina de este miércoles.

 

Santiago Nieto. Foto: Presidencia de México.

En dicha lista estaba también la ahora secretaria Olga Sánchez Cordero y el ex secretario Alfonso Durazo, ahora gobernador electo de Sonora. Asimismo, dijo que en esta lista estaban incluidos personajes como los comunicadores Víctor Trujillo y Carmen Aristegui, y “muchas otras personas” que eran investigadas por la UIF.

Al ser cuestionado sobre si realizaría denuncias por haber sido también espiado, Nieto comentó que la venganza no debe ser el objetivo, sino la justicia, motivo por el cual no denunciará.

El titular de la UIF apuntó que durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, las dependencias de gobierno destinaron 5 mil 914 millones de pesos para empresas como Tech Bull, o Grupo Balam, en Israel e Italia, las cuales están relacionadas con el software de espionaje Pegasus.

“Los montos contratados suman un total de depósitos por 5 mil 914 millones de pesos, y en retiros de 2 mil 889 millones de entre empresas beneficiadas grupo Balam, que tuvo depósitos en millones de pesos de más de 910, el grupo Tech Bull, 527 millones; se encuentran concentrados la adquisición del malware Pegasus”, declaró.

Foto: Agencia EL UNIVERSAL/ Jorge Serratos/ RML

El modus operandi era el siguiente: las dependencias del Gobierno Federal realizaron contratos en un inicio con Grupo Balam, quien transacciona enviando recursos a empresas de naturaleza fachada y particularmente a Israel e Italia. A partir de ahí, esos recursos son turnados a Tech Bull, siendo la segunda serie de empresas que se encuentra vinculadas con NSO Group.

Esa firma cuenta dos cuentas bancarias de las que envía recursos a otras empresas del grupo, particularmente a KBH. La compañía KBH conforma el tercer grupo de empresas que se encuentran relacionadas con Pegasus, es decir, NSO Group, y finalmente, KBH mandó los recursos a NSO, dueña en Israel del malware Pegasus.

“Grupo Tech Bull, una empresa con características de fachada, constituida por Balam Seguridad Privada, contrató durante el año 2014, con la Procuraduría General de la República (PGR), particularmente con Tomás Zerón, director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal, el software Pegasus para efecto de espionaje telefónico”, dijo el funcionario.

Carmen Aristegui. Foto: Cuartoscuro

Una investigación realizada por Forbidden Stories y Amnistía Internacional (AI) reveló que activistas, periodistas y abogados, alrededor del mundo, han sido blanco de espionaje a través del malware Pegasus de grado militar del NSO Group.

A través de la indagación se logró identificar a más de mil individuos en 50 países que presuntamente fueron seleccionados por clientes de NSO. De los 15 mil corresponden a números mexicanos.