El Presidente Andrés Manuel López Obrador se lanzó con todo contra el El Universal, El Financiero y Reforma y dijo que las encuestas realizadas por estos medios sobre su aprobación presidencial están “cuchareadas” porque la gente lo apoya. 

“La gente también nos está apoyando. Desde luego aparecen encuestas ‘cuchareadas’ de Reforma, El Financiero, El Universal, etcétera, etcétera, etcétera. Y no es así. No es así. Nada más es cosa de revisar qué decían las encuestas antes de la elección de 2018. Sí arriba, pero sí íbamos con esa cantidad de votos que obtuvimos”, aseguró el mandatario durante su conferencia mañanera.

En especial, AMLO se le echó encima al diario Reforma

“El Reforma en una ocasión hasta nos daban abajo o empate técnico, pero miren, no han hecho cuentas”.

Tan confiado está López Obrador de la aprobación de los ciudadanos que propuso a los “legisladores conservadores” de la oposición realizar la votación de su revocación de mandato antes de 2022, pues está seguro de que sentará las bases de la Cuarta Transformación para el primero de diciembre de este o el próximo año.

“Pero miren, […] como dicen los abogados, aceptando sin conceder que las encuestas estas que llamo cuchareadas sean reales, mínimo tengo 60% de aceptación ¿cuánto es el 60% de los ciudadanos? 55 millones ¿cuántos millones votaron? 30 millones… o sea, vamos de gane todavía aguantamos”, dijo.

Hace unos días el presidente de México Andrés Manuel López Obrador cayó casi un 20 por ciento en sus niveles de aceptación,  según las últimas encuestas realizadas a finales de febrero. Casi todas coincidieron en la baja porcentual, algo que él mismo reconoció.

Sin embargo, el mandatario precisa que ello ha sido por el desgaste que le ha producido enfrentar a los grupos de ultraderecha que “no quieren dejar de robar”.

 “Sufrimos desgastes porque, imagínense, enfrentar a los conservadores corruptos que no quieren dejar de robar, están molestísimos, no los calienta ni el sol, y desquiciados”, dijo.

Las encuestas de Grupo Reforma y Buendía & Laredo coincidieron en la caída. También Oraculus, que consolida en un promedio todos los ejercicios. Éste último indica que entre enero y febrero de este año tuvo el ajuste más dramático de la popularidad presidencial. De 69 por ciento que apoyaba, pasó a 62; y de 26 por ciento que desaprobada en enero, para febrero brincó a 33 por ciento.

Por su parte Buendía & Laredo dio a conocer su encuesta, levantada a finales de febrero. “En general, ¿usted cree que el país va por muy buen camino, por buen camino, por mal camino o por muy mal camino?”, pregunta. En febrero de 2019, la opción “Muy buen / buen camino” daba 73 por ciento con “Mal / muy mal camino” en un 17 por por ciento. Para febrero de 2020, esta opción tuvo un ajuste poderoso: 49 por ciento aprueba con un 40 por ciento que desaprueba.

Tras ver los resultados, López Obrador aseveró que no se aferrará al cargo si su popularidad es baja, porque llegó para transformar el país, no para obtener un puesto.

“Tengo respaldo. Si no, ya lo dije; además, hay dos cosas, una que es voluntaria. El día que el pueblo no me quiera ese día voy a llorar y me voy a Palenque, Chiapas. Así de claro, no voy a estar como hay algunos presidentes que tienen el 10, 15 por ciento de aprobación, el 20 en sus países y ahí están ¿Cómo va uno a gobernar así si no tiene uno respaldo de los ciudadanos, nada más es por el cargo y yo no estoy aquí por eso, yo no luché por el cargo, lucho para transformar al país, por eso no vamos a dejar de llevar a cabo los cambios”.