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Polemon | 23 octubre, 2017

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Peña analiza derogar la ley de la gravedad para impedir su caída |DESFILADERO

Peña analiza derogar la ley de la gravedad para impedir su caída |DESFILADERO

Por: Jaime Avilés (@desfiladero132)

27 de febrero 2017.- Repito: no creo en las encuestas. No creo que Andrés Manuel López Obrador tenga el porcentaje de votantes potenciales que le asignan. Tampoco creo en los números que le dan a la dupla Felipe Calderón-Margarita Zawallace. Mucho menos creo en la “popularidad” de Osorio Chong. Creo, en cambio, con firmeza, en los ocho puntos de aceptación de Peña Nieto (por 92 en contra) porque a su favor únicamente votan los encuestadores callejeros y lo hacen por miedo a perder la chamba.

Creo, y también lo repito, que el sexenio de Peña se acabó el año pasado, después de la matanza de Nochixtlán, Oaxaca. Todo lo que ha sucedido a partir de entonces demuestra que Peña es un holograma, y que su fracaso produjo un enorme vacío de poder (además de consumar nuestra ruina económica y agravar todos los males y agravios que heredamos de Fecal y de Fox).

Pero a diferencia de ustedes, que quieren creer en las encuestas, y en que Zawallace galopa delante de Chong pero dos kilómetros atrás de AMLO —pero galopa, es decir, está en la carrera aunque sólo tenga 40 de 300 delegados del Politburó del PAN—, yo creo, al igual que ustedes, que los vacíos de poder se llenan, y que la migración de personas de todas las procedencias geográficas y económicas del país hacia Morena, demuestra que el vacío creado por Peña lo está llenando la sociedad.

AMLO en el mitin realizado en Monterrey donde se firmó el Acuerdo de unidad. Foto: Especial

AMLO en el mitin realizado en Monterrey donde se firmó el Acuerdo de unidad. Foto: Especial

Miles de personas se reunieron anteayer, sábado, a medio día, en ese mezcla de parque-camellón y centro cívico que es la avenida Zaragoza en Monterrey. Por la tarde, en el hermoso casco barroco de Saltillo, miles de personas hicieron lo propio. En ambos casos, firmaron un “acuerdo de unidad para la prosperidad del pueblo y el renacimiento de México”.

En total, miles y miles de personas han suscrito ese documento en Tijuana, Ciudad Neza, Morelia, Xalapa, Tepic, Puebla, Tlaxcala, Tuxtla Gutiérrez —donde se apuntó el abuelo de la cuija que dizque gobierna Chiapas—,Villahermosa, Monterrey y Saltillo. El acuerdo es fruto de una iniciativa política que Morena adoptó a finales del año pasado, y es lo primero que leen quienes de puño y letra, con su rúbrica, se adhieren a ella.

“El 20 de noviembre de 2016, en el Congreso celebrado en la ciudad de México, los delegados del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) aprobamos la convocatoria abierta a hombres y mujeres, pobres y ricos, a pobladores del campo y de la ciudad, religiosos o libre pensadores, para luchar juntos, y lograr por la vía legal y pacífica, un cambio de régimen y hacer de la honestidad una forma de gobierno”.

AMLO en Juchique, Veracruz. Foto: Especial

AMLO en Juchique, Veracruz. Foto: Especial

“Llamamos a todos los mexicanos a incorporarse a la gran tarea de transformación nacional, no solo a simpatizantes y a ciudadanos independientes sino también a los militantes de otros partidos. Nuestros adversarios están en las cúpulas de poder económico y político y en las burocracias corruptas de los partidos. Abajo no tenemos diferencias con nadie; el problema está arriba”.

“En realidad, son muy pocos los que oprimen a muchos. En la base y en las clases medias hay un profundo deseo de liberación, de hacer realidad la justicia y de establecer una auténtica democracia”. La declaración agrega que “la propuesta se resume en gobernar con rectitud, desterrar la corrupción, abolir la impunidad, actuar con austeridad y destinar lo que se ahorre para financiar el desarrollo del país…”.

“Este acuerdo político de unidad por la prosperidad del pueblo y el renacimiento de México lo podrán suscribir militantes de todos los partidos políticos, miembros de organizaciones sociales y ciudadanos independientes, en las principales plazas públicas de las 32 entidades federativas de la República”.

AMLO en el mitin realizado en Tabasco donde se firmó el Acuerdo de unidad. Foto: Especial

AMLO en el mitin realizado en Tabasco donde se firmó el Acuerdo de unidad. Foto: Especial

Hay mucha gente sorprendida, gratamente, porque la convocatoria se está convirtiendo en efervescencia. “Es como cuando en la campaña electoral de 1988 sacaron a Cuauhtémoc Cárdenas en hombros de San Pedro de las Colonias”, ya empiezan las especulaciones. Pero no es así. Esto no es espontáneo. Es el producto del trabajo político de miles de personas.

La convocatoria a suscribir el acuerdo evoca el llamado de Francisco I Madero a formar clubes antirreeleccionistas contra Porfirio Díaz. Pero mientras la iniciativa se mantiene en expansión, el presidente de Morena se le adelantó a Peña Nieto, al proponer diez medidas para hacer frente a la insolencia de Trump, entre ellas que los consulados mexicanos se conviertan en defensores legales de los trabajadores ilegales.

Cuatro días más tarde, luego de gastar millones de pesos en sueldos, viáticos, asesores, seguros de gastos médicos, bonos de estímulo, de paso y de retiro, y mil prebendas más Peña hizo suyas algunas de las medidas de AMLO, sin darle crédito. Proceso no se dignó siquiera a mencionar este significativo episodio. Uniendo la palabra a la acción, el presidente de Morena ha visitado ya Los Ángeles y Chicago.

AMLO en Los Ángeles, California. Foto: Especial

AMLO en Los Ángeles, California. Foto: Especial

El próximo fin de semana estará en El Paso, Texas, y en Phoenix, Arizona, y dentro de dos sábados, en Nueva York, entregará una demanda contra Trump en la ONU. Al día siguiente, en Washington, irá a quejarse de Trump ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Viajando por Nayarit, atestiguó una matanza: un helicóptero de la Marina ametralló a delincuentes que se pertrechaban en una casa. La denuncia del salvajismo que no puede sino horrorizar a quienes lo presenciaron, fue utilizada por el aparato propagandístico de la dictadura —sus “políticos”, sus cronistas y sus robots en redes sociales— para achacar a AMLO “graves ofensas” a las fuerzas armadas.

Vivimos en una descomunal narcofosa; desde Fecal hasta hoy ha habido en México una matanza al mes, perpetrada por el brazo militar del gobierno. Ese brazo militar —sus uniformados y sus “políticos”— exige hoy leyes que garanticen de antemano impunidad eterna, o que permitan a Peña sacar los tanques a la calle, suspender las elecciones e implantar el estado de excepción.

Salvador Cienfuegos y Enrique Peña Nieto en el día del Ejército. Foto: Especial

Salvador Cienfuegos y Enrique Peña Nieto en el día del Ejército. Foto: Especial

Acorralado por el descrédito como Peña, pero sin dinero en los bancos —todo el dinero de los bancos se había fugado del país—, el presidente Fernando de la Rúa llamó a su hijo, que en esa época era novio de Shakira, y le dijo: “Pibe, hacéme un decreto de estado de sitio”.

Esa noche de diciembre de 2001, De la Rúa leyó el decreto en los televisores de todos los argentinos. Acto seguido, los argentinos apagaron el televisor, agarraron las tapas de las cacerolas, salieron a la calle y derribaron a De la Rúa y a cuatro presidentes más. En México pasará lo mismo si la dictadura salinista intenta derogar la ley de la gravedad para impedir su inexorable caída.

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