Al subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, la oposición lo ha querido derribar en múltiples ocasiones y aprovecha cada instante para lograr su cometido.

Sin embargo, el epidemiólogo ha salido airoso en cada una de esas batallas. 

Durante su comparecencia de este martes en el Senado de la República, panistas, emecistas, priístas y perredistas trataron de vapulearlo por el número de fallecimientos que han ocurrido en México a causa de la pandemia de COVID-19, pero López-Gatell los puso en su lugar al recordarles que entregaron un sistema de salud desmantelado, un Estado fallido en resumidas cuentas. 

“El perfil de morbilidad y mortalidad de México, es decir, la realidad epidemiológica que enfrentó la población mexicana al inicio de la pandemia, y producto de más de 35 años de deterioro, implica la más grande y grave epidemia de enfermedades crónicas no transmisibles del mundo”, dijo el funcionario al iniciar su comparecencia. 

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También dijo que 26 millones de personas no tienen acceso a una alimentación suficiente, 25 millones no tienen servicios básicos razonables de vivienda y 20 millones no tienen acceso a servicios de salud pública. “Estos son datos de 2018. Este es el estatus quo en el que México enfrentó la pandemia de Covid-19″, comentó.

Las embestidas de la oposición fueron feroces, por lo que el presidente de la Comisión de Salud del Senado, Miguel Ángel Navarro, tuvo que dar por concluida la comparecencia  “al no haber ya las garantías de una civilidad”.

Antes de que finalizara su comparecencia, López-Gatell argumentó un par de asuntos más a los opositores: 

“Les recordamos que cuando hablamos de mala alimentación no estamos hablando de decisiones individuales. Casi nadie puede tomar decisiones libres cuando la disponibilidad de los alimentos está gobernada, está marcada por el mercado, por el escenario de acceso de disponibilidad de estos alimentos”.

“La lista de enfermedades que el mundo entero, la comunidad científica de salud pública del mundo entero identificó, y no es excepción México, cómo los determinantes directos, en términos biológicos, en términos fisiopatológicos de la mortalidad por Covid-19, y son exactamente aquellas que abundan en México, aquellas que redujeron la esperanza de vida al nacer en México”, añadió.

Senadores de oposición de partidos como el PAN, Movimiento Ciudadano y el Verde Ecologista habían cuestionado a López-Gatell sobre temas como un posible rediseño del Sistema de Salud y el uso del cubrebocas. “Nosotros llegamos aquí como resultado de la ineptitud de este gobierno, llegamos aquí por la negligencia de los responsables de atender esta pandemia”, dijo la senadora Verónica Delgadillo de MC.

“Si algo hizo bien usted, doctor Gatell, fue lavarse las manos, usted se lavó muy bien las manos de ser responsable al frente de esta pandemia”, agregó Delgadillo.

Por su parte, la ex morenista y ahora panista Lilly Téllez nombró al Subsecretario de Salud, “pequeño virrey del país de las camas vacías y de los muertos en casa” por su “fallida estrategia” contra la pandemia.

Durante su intervención, Téllez entregó un bastón mientras afirmaba que “con su lealtad a ciegas al presidente, usted sólo ha dado palos de ciego”. Posterior a ello, se retiró de la tribuna.

En respuesta, Hugo López-Gatell reclamó a legisladores de oposición por las condiciones del sector salud en las que dejaron sus gobiernos al país. Es “sorprendente, pero no inexplicable” -dijo- que “pretendan dar lecciones de moralidad, de ética, de probidad, cuando todos y todas, el pueblo en su conjunto, conocen exactamente la historia”.

“La nación estuvo cerca, muy cerca del colapso, de la inviabilidad, por un momento considerada como un posible estado fallido por la malversación sistemática, la corrupción rampante y el abuso de poder, la negligencia y la arrogancia de quienes, desde una minoría rapaz gobernaron el país”, les reviró. 

Al final, López-Gatell una vez más, puso en su lugar a la oposición. Y no se los mandó decir, con templanza, les dijo todas sus verdades a la cara.