La Fiscalía General de la República (FGR) exoneró de cualquier cargo relacionado a narcotráfico o lavado de dinero al general Salvador Cienfuegos, quien fue detenido en Estados Unidos, acusado por la DEA de haber ayudado a un cártel mexicano.

La dependencia a cargo del fiscal Alejandro Gertz Manero, determinó archivar la investigación y concluyó que el ex titular de la Secretaría de la Defensa Nacional con Enrique Peña Nieto, nunca sostuvo conversaciones por chat ni vínculos con miembros del Cártel H-2, comandado por Juan Francisco patrón Sánchez, “El H-2”, como sostenía la agencia antidrogas estadounidense.

La decisión fue tomada tras una investigación realizada por la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, la cual verificó las conversaciones de Blackberry entregadas por la DEA y concluyó que no correspondían al general Cienfuegos. 

“Del análisis correspondiente, se llegó a la conclusión de que el General Salvador Cienfuegos Zepeda nunca tuvo encuentro alguno con los integrantes de la organización delictiva investigada por las autoridades norteamericanas; y tampoco sostuvo comunicación alguna con ellos, ni realizó actos tendientes a proteger o ayudar a dichos individuos”, fue la explicación de la dependencia.

“Tampoco se encontró prueba alguna de que hubiera utilizado ningún equipo o medio electrónico, ni que hubiera emitido orden alguna para favorecer al grupo delictivo señalado en este caso”, justificó la FGR en un boletín de prensa.

Según la Fiscalía, tras un análisis de la situación patrimonial y fiscal de Cienfuegos para dar con algún tipo de lavado de dinero en el que haya incurrido el ex titular de la Sedena, se determinó que tampoco había algún delito relacionado con sus ingresos económicos. 

“No apareció dato alguno o síntoma de obtención de ingresos ilegales o acrecentamiento de su patrimonio fuera de lo normal, de acuerdo con sus percepciones en el servicio público”.

“Por los motivos anteriores, y con base en los razonamientos y pruebas en la carpeta correspondiente, la Fiscalía General de la República, a través de la SEIDO, ha determinado el no ejercicio de la acción penal, en favor del General Salvador Cienfuegos Zepeda” señaló la FGR en el comunicado.

El general Salvador Cienfuegos, quien fuera secretario de la Defensa Nacional en el gobierno de Enrique Peña Nieto, enfrentó 4 acusaciones por narcotráfico En Estados Unidos.

Cienfuegos fue detenido a petición de la DEA, acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por tres cargos de conspiración para manufacturar, importar y distribuir narcóticos y un cargo por lavado de dinero.

El ex titular de la Sedena con Peña Nieto, fue acusado por las autoridades estadounidenses desde el 14 de agosto de 2019 ante la Corte de Distrito para el Este de Nueva York, en Brooklyn, en un indictment o acusación de diez cuartillas en las que se le identifica con el alias de “El Padrino” y fue aprobado por un Gran Jurado federal.

De acuerdo con este documento, las actividades criminales de Cienfuegos ocurrieron entre diciembre de 2015 y febrero de 2017, periodo en el que era el titular de las Fuerzas Armadas.

¿De qué se le acusaba a Cienfuegos?

El general Salvador Cienfuegos contribuyó a la expansión del Cártel de los Beltrán Leyva en todo el territorio sinaloense y brindó protección para que continuaran sus operaciones. Es lo que revela el expediente  No. 19-366 (CBA)(E.D.N.Y) del Departamento de Justicia del país vecino.

“El gobierno emite respetuosamente esta carta, en apoyo de su petición de orden de detención permanente para el imputado Salvador Cienfuegos. El acusado ocupó el cargo de Secretario de Defensa Nacional en México de 2012 a 2018. El acusado abusó de ese cargo público para ayudar al Cartel H-2, una organización mexicana de narcotráfico extremadamente violenta, a traficar miles de kilogramos de cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana a los Estados Unidos, incluyendo la ciudad de Nueva York. A cambio de sobornos, permitió que el Cártel H-2, un cártel que habitualmente se dedica a la violencia generalizada, incluida la tortura y el asesinato, operara con impunidad en México”, advierte la imputación.

De igual manera, el documento refiere que el 14 de agosto de 2019, un gran jurado reunido en el Distrito Este de Nueva York, acusó al ex funcionario de delitos de tráfico de drogas y lavado de dinero. Ese mismo día, la Jueza Magistrada Vera M. Scanlon de los Estados Unidos emitió una orden de arresto contra el acusado que se cumplimentó este jueves.

Foto: US Department of Justice)

El Departamento de Justicia también ordenó confiscar cualquier propiedad relacionada con el General  Cienfuegos Zepeda, o cualquiera otro de sus asociados, sean personas físicas o morales. El documento está firmado por quien fuera Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York, Richard Donoghue, y Fiscal para cinco condados de Nueva York.

Entre las evidencias que la Fiscalía de Nueva York aseguraba tener contra Salvador Cienfuegos Zepeda, destacaban “miles” de mensajes de texto que demuestran cómo, a cambio de sobornos, el general ayudó al Cártel de los Beltrán Leyva a “operar con impunidad en México” y a “traficar miles de kilogramos de cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana a Estados Unidos, incluyendo Nueva York”.

De acuerdo al expediente del Departamento de Justicia, entre diciembre de 2015 y febrero de 2017 la organización de los Beltrán Leyva, liderada por Juan Francisco Patrón Sánchez, alias el “H2”, distribuyó “miles de kilogramos” de drogas a ciudades de Estados Unidos, e introdujo  cientos de armas en  México, donde  “perpetró innumerables actos de violencia terrorífica, incluyendo tortura y asesinatos”.

El H2 fue abatido durante una operación de la Marina, en 2017, en el aeropuerto de Tepic, Nayarit. Era una pieza importante de la organización del Cártel de los Beltrán Leyva, en el trasiego de droga en las zonas de Nayarit y Jalisco, en el Pacífico mexicano. 

En el historial de Cienfuegos se encuentra su negativa a que los militares fueran interrogados ante el grupo de expertos de la CIDH que investigaba la desaparición de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa.

Bajo el encargo de Cienfuegos también se cometió la matanza de Tlatlaya. En la madrugada del 30 de junio de 2014, 22 personas fueron asesinadas por soldados en una bodega ubicada en el municipio de Tlatlaya, en el Estado de México, colindante con la capital mexicana.

Según la versión oficial del Gobierno, los fallecidos eran presuntos delincuentes muertos en un choque con militares. Pero un posterior informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) determinó que los militares ejecutaron a 15 de los 22 muertos.