El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador congeló las cuentas millonarias de Ovidio Guzmán, uno de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, identificado como uno de los líderes del Cártel de Sinaloa.

A decir del titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Santiago Nieto, se congelaron las cuentas de Ovidio y de 300 personas relacionadas con el cártel, además de presentar una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR).

El funcionario agregó que “entre las cosas raras” que han identificado, se encontró que las hermanas de Ismael “Mayo” Zambada ganaron miles de pesos en un casino, pero “nadie gana millones de pesos en un casino”, por lo que lo ve como un posible indicador de lavado de dinero.

El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto Castillo. Foto: Especial

La declaración de Santiago Nieto ocurre a siete meses de llamado “culiacanazo”, ocurrido el 17 de octubre pasado, cuando el Gobierno federal tuvo retenido a Ovidio Guzmán durante horas en una casa en Culiacán, Sinaloa.

Guzmán fue liberado después de la ola de violencia que desató el Cártel de Sinaloa, al cerrar los accesos a la capital y hacer muestra del potente ejército de sicarios y armamento con el que cuenta.

El suceso dejó un saldo de ocho personas muertas y 16 heridos.

Ovidio Guzmán es el primero de los cuatro hijos que “El Chapo” tuvo en su segundo matrimonio, con Griselda López Pérez.

Se le identifica como un miembro activo del Cártel de Sinaloa y enfrenta cargos ante el Gobierno de Estados Unidos por conspiración para traficar sustancias ilegales, como cocaína, metanfetaminas y marihuana entre 2088 y 2018.

Ovidio e Iván Guzmán, hijos de El Chapo Guzmán.

Tanto él como su hermano, Iván Archivaldo Guzmán, supuestamente son investigados por la Fiscalía Federal de Washington, debido a la importación de drogas a Estados Unidos y por actividades de narcotráfico internacional.

Además, aparece en varios registros judiciales y del Tesoro en aquél país, por actividades vinculadas con lavado de dinero.