Ricardo Monreal participó el pasado jueves en una entrevista con Carlos Loret de Mola en el programa llamado (humildemente) “Loret”.

El programa de Loret de ese día -que se trasmite en el portal Latinus– se dividió en tres secciones.

La primera, un soliloquio de Loret donde dijo que la pandemia está descontrolada y que Hugo López-Gatell es de lo peor y que mintió, que es un cínico, que es lo más ruin del país, que engaña, que no sabe nada y que todo en él es malo.

Así inició Loret de Mola dicha sección: “Esta semana el gobierno federal dejó claro que no tiene ni la más remota idea de cómo está la pandemia ni de cómo combatirla. El presidente hace lo que quiere, y los mexicanos ya no escuchamos a López-Gatell buscando respuestas, sino encontrando chistes”.

Esta parte, claro está, fue golpeteo puro, lleno de mentiras. Y no es la primera vez que lo hace Loret de Mola. En anteriores “episodios” de su programa que se llaman (humildemente) “Loret”, también ha atacado a López-Gatell.

Después de esta sección, que duró casi 10 minutos, apareció Ricardo Monreal y la conversación, más que una entrevista, fue como una plática entre amigos. Duró más de 20 minutos (es decir, el 50% del programa que humildemente se llama “Loret”).

Y la tercera sección fue un ataque que Loret de Mola hizo a la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval Ballesteros y al académico de la UNAM, John Ackerman. Un ataque que quisieron disfrazar de reportaje, pero que en realidad viola los más básicos preceptos éticos de cualquier periodista.

Latinus

Carlos Loret de Mola es, en términos llanos, un impresentable.

No sólo por el triste papel que jugó en el montaje de Genaro García Luna, allá por 2005, cuando montaron todo lo de Israel Vallarta y Florence Cassez. No, es impresentable porque, durante años, este presentador de noticias se la pasó denigrando la labor periodística.

Ahora, a Loret le propusieron convertirse en el “periodista” que “destruya” a la 4T.

Sí, había otras opciones, pero fue a él quienes eligieron para confrontar una y otra vez al gobierno de AMLO con mentiras y verdades manipuladas. Le vendieron, y él se la creyó, la idea de que sería el mero mero. El mejor. El más cáustico. El más feroz. El que hiciera temblar a la 4T.

Para ello, claro está, le montaron su espacio. No sólo en la radio (la radio cada día es menos importante en los círculos rojos y azules y amarillos y verdes), sino en donde está la gran batalla (y que será más fuerte): en internet.

No podía ir sólo. Debía recolectar a figuras que pagaran el derecho de piso de cualquier medio nativodigital. Por eso se llevaron a un cada vez más decadente Víctor Trujillo, y a influencers. Hasta le llegaron al precio al ex futbolista Luis García.

Así nació Latinus, un portal que tiene bastante producción. Es decir, no es de los portales de periodistas que invierten sus ahorros para establecer una propuesta novedosa y que, con más ganas que recursos, echan a andar heroicos proyectos periodísticos que muchas veces sobreviven poco tiempo

No, Latinus llegó “con billetes”. Digamos, chapeado en oro. Y promete gastar más.

¿Quién financia Latinus? El periodista Julio C. Roa ha mencionado el nombre de un ex asesor de Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán. Y puede ser. Pero el proyecto está apoyado, y el financiamiento al final procede seguramente de gente que quiere golpear a AMLO a como dé lugar.

Monreal y Loret

“¿Qué calificación le pondría [a López-Gatell]?”, le preguntó Loret de Mola a Ricardo Monreal. “Digamos un siete”, respondió el senador de Morena.

Loret de Mola se sorprendió: “Está bajo…”, y Monreal matizó: “pongámosle un ocho”.

Loret de Mola llevaba atacando a López-Gatell más de 10 minutos, y Ricardo Monreal le estaba siguiendo el juego. El actual coordinador del grupo parlamentario de Morena no mencionó en ningún momento que hubiera una campaña de desprestigio de la oposición hacia López-Gatell, ni que circularan miles de mentiras de la oposición acerca del combate a la pandemia, ni que gente como Loret de Mola contribuyera a eso.

No.

Monreal parecía disfrutar la entrevista y de “calificar” a López-Gatell.

Después vino el tema Andrés Manuel. Le dijo Loret: “Me decía senador que López Obrador no miente, pero me vinieron a la mente por lo menos 10 frases que podrían ser consideradas mentiras”.

¿Qué respondió Monreal?: “quién sabe”.

Después, hubo elogios, como cuando le dijo a Loret: “[nuestro problema interno en Morena] nos hace más daño que alguna declaración de un partido, o incluso una nota principal de un medio importante, o a veces tus declaraciones que son contundentes”. Y claro, Loret se sonrió ufano.

Posteriormente, Loret de Mola afirmó que eran pocos los logros en el gobierno federal, y que había personajes impresentables con AMLO, a lo cual Monreal, de forma contundente, respondió: “tu visión es correcta”.

Después mencionó Monreal que él seguía a Loret y que veía que hacía un buen trabajo. Y afirmó: “no tengo nada que descalificar”.

No se olvida

Casi un año antes de las elecciones de 2018, Ricardo Monreal, enojado porque no había ganado la candidatura a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México por Morena, amenazó con salirse de dicho partido. Incluso hizo “asambleas” en la explanada de la Delegación Cuauhtémoc.

En esa época dijo Monreal: “Tengo claridad de lo que está pasando. Percibo y siento con toda convicción que los ciclos se concluyen. Mi ciclo se está concluyendo en Morena y no lo digo con gusto, lo digo con pena, con tristeza. A mí me ha costado mucho fundar Morena; tengo respeto por sus militantes y dirigentes”.

En esos días, alababa a lo que se conocía en ese entonces como el “Frente Ciudadano por México”, integrado por el PAN, el PRD y MC. Les coqueteaba. Negociaba la salida de Morena y qué espacio le darían en ese frente.

Ricardo Monreal y Ricardo Anaya. Foto: Especial

Decía Monreal en septiembre de 2017: “Entiendo que hay una corriente en Morena que no quisiera verme adentro, les hace ruido que me mantenga. Tomaré mis decisiones pronto, no tardaré. No puedo estar en la indefinición permanente y generar falsas expectativas”.

Era contundente en cada entrevista que daba: “Es probable que me separa de Morena”

Sí, Monreal estuvo a punto de irse para ser candidato del PAN, del PRD y de MC a la jefatura del gobierno de la Ciudad de México, y así competir con Claudia Sheinbaum.

Ricardo Monreal. Foto: Especial

En una entrevista con Ciro, Monreal dijo que “no se olvidan estas cosas [las disputas políticas], podrán bajar de tono, podrán disminuirse, podrán ya no ser nota, y podrán salir del escenario público y de la situación mediática, pero no se olvidan”.

Y sí, no se olvidan. No se olvida por ejemplo el intento de Monreal de salirse de Morena, su chantaje, el decir que el proyecto ya se estaba desviando. No se olvidan.

Ni tampoco se olvida que hoy alabe a Carlos Loret de Mola, quien ha mentido descaradamente, quien ha emprendido una guerra sucia contra la esperanza de cambiar al país, quien ha atacado con desfachatez a personajes intachables como Irma Eréndira o John Ackerman, y no se olvida que además Monreal le diga, como elogio (y burla a quienes le apuestan a la 4T), que Loret siempre tiene “declaraciones contundentes”.

No se olvida.