La desinformación es una pandemia. No sólo puede ocasionar tomar malas determinaciones, como comprar paquetes y paquetes de papel higiénico de forma compulsiva. Quien desinforma de manera consciente lo hace a sabiendas que afectan nuestros estados de ánimo y pueden llegar a generar pánico colectivo.

Nos hemos acostumbrado a definir nuestros estados de ánimo con muy poca precisión. “Bien” o “mal” nos han parecido desde siempre, respuestas suficientes a la pregunta “¿Cómo estás?” sin embargo, el abanico de pensamientos, sentimientos o estados de ánimo es enorme y la desinformación y las fake news nos hacen recorrer ese abanico sin que en la mayoría de los casos podamos percibirlo.

Los orquestadores de la desinformación aglutinados en experimentos como la “Operación Berlín” de Enrique Krauze, cuentan con los medios económicos para contratar publicistas, psicólogos, escritores, expertos en marketing y campañas, especialistas, consejeros de las más diversas ramas del conocimiento, rentar articulistas a modo en medios masivos de comunicación y aceitar las maquinarias con el único objetivo de lograr que amplios segmentos de la población desaprueben la gestión del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Enrique Krauze. Foto: Especial

Al inicio de la pandemia Covid-19, se difundió como noticia que la enfermedad era un “invento” del Gobierno y que solamente serviría para restringir derechos a los ciudadanos. Se hicieron virales notas en las que se acusaba al Presidente de ser un “dictador”. Al momento de escribir esta nota y con más de 100 mil muertes por Covid-19 en el país, aún hay personas que siguen sin creer en la enfermedad y piensan que -en efecto- es un invento del gobierno.

¿Qué sentimientos logran explotar los generadores de fake news? Desaprobación, intolerancia, preocupación, pesar, temor, irritación, resquemor, resentimiento, aversión, rivalidad, sospecha.

Las notas falsas causaron al menos un intento por incendiar hospitales. En Sabinas Hidalgo, Nuevo León la población intento quemar las instalaciones que trataban a los enfermos por Covid-19. Hubo enfrentamientos entre el personal del hospital que intentaba evitar una conflagración y los pobladores.

¿Qué pensamientos hubo en los bandos que se confrontaron? Audacia, dicha, caridad, asombro, valentía, energía y coraje por parte de médicos y personal hospitalario. Susto, pena, aprensión, espanto, frenesí, enojo, intimidación, rencor, angustia y saña por parte de los pobladores incendiarios.

La irresponsabilidad de quienes difunden información falsa ha causado que decenas de médicos y enfermeras hayan sido atacados y discriminados en distintos lugares y establecimientos. Incluso ha habido intentos de linchamiento del personal médico. En lugar de empatía, agradecimiento, estima, o calma hacia quienes todos los días luchan por salvar vidas, la desinformación ha conseguido todo lo contrario: severidad, recelo, rechazo, lástima, disgusto, enemistad, ansiedad y desdén hacia quienes cuidan de nuestra salud.

Aunque en ocasiones la desinformación parezca inofensiva o hasta graciosa, logra que la población sienta desconfianza hacia las autoridades. ¿Recuerdan aquellas “cadenas” en WhatsApp en las que se advertía que los médicos le estaban robando a los pacientes el líquido de las rodillas?

No hay que subestimar el poder de notas como esta, por absurdo que parezca, notas así socavan poco a poco la credibilidad del sistema de salud y en la población generan sentimientos adversos como dolor, desconfianza, exasperación, despecho, violencia, cólera, agobio y desazón.

Las mentiras también se dan descontextualizando un hecho y en casos extremos, editando audios o videos. El objetivo: minar y sembrar discordia entre la ciudadanía. En Ecatepec, acusaron a médicos de matar pacientes con Covid-19. Los deudos inculparon al personal pues hubo videos y audios en los que se afirmaba que México y otros países debían de cubrir una “cuota” de muertos.

Cadenas de desinformación de ese tipo, además de repugnantes, consiguen generar encono, duda, apatía, pesimismo, desinterés, tristeza, turbación y hace que los ciudadanos se sientan amenazados en su integridad física y emocional.

Coronavirus – Fake News, Verschwörungstheorien und Falschmeldungen von der Wahrheit und Fakten unterscheiden

El exceso de noticias falsas -somos el segundo país del mundo en generación de fake news- hace que la ciudadanía pierda la noción de la mentira y lo auténtico. La consecuencia lógica es el relajamiento de las medidas preventivas. En Tamaulipas, las medidas se relajaron cuando terminada la “Ley Seca”, los camiones de cerveza tuvieron autorización para efectuar entregas nuevamente.

Hubo filas que duraron horas con personas que no utilizaban cubre bocas ni guardaban la “sana distancia”. En el colmo del paroxismo, los ciudadanos recibieron con aplausos a los camiones de cerveza y hasta apoyaron a los empleados de los camiones a descargar el producto. Hubo reuniones y fiestas todo ese fin de semana.

La infodemía se ha apoderado de buena parte de los medios tradicionales. Con las elecciones en puerta, la oposición seguirá apostando por desinformar y por crear un ambiente de animadversión hacia el gobierno. Basta asomarse a la televisión y ver los anuncios del PRIANRD, que sin sustancia ni datos denostan y mienten descaradamente sobre sus supuestos logros en las administraciones anteriores.

El 2018 los ciudadanos obtuvimos un triunfo histórico. Parte de nuestra responsabilidad por la elección que hicimos, es defender al gobierno que nos representa. Y en orden de lograrlo, debemos de hacerlo también de las noticias falsas.

La coalición “Va Por México” se juega la vida en estas elecciones y van a reeditar una campaña de mentiras y desprestigio probablemente peor que las vividas en las elecciones anteriores. Ellos apostaran por el abstencionismo y ese será uno de los grandes enemigos a vencer.

Las fake news ya lograron instalarse entre nosotros. Vamos a tener que combatirlas al mismo tiempo que luchemos contra el abstencionismo. La oposición va por la Cámara de Diputados y cuenta con los recursos para inundar todos los espacios de noticias falsas. Además, cuentan en el INE con al menos dos aliados, Lorenzo Córdova y Ciro Murayama que han dado muestras sobradas de su parcialidad, ineficacia, ineficiencia y falta de probidad y honradez.

Este año que inicia, es de vital importancia para la democracia que queremos y que estamos construyendo. No bajemos la guardia y luchemos por los votos que se requieren para mantener el control del Congreso.

El dinosaurio está herido de muerte y va a luchar por su supervivencia. En nuestras manos está la responsabilidad de vencerlos una vez más en las urnas y de desmentir la campaña de mentiras que se avecina.

El cambio será del tamaño al que estemos dispuestos a cuidar y defender.

Basta de Desinformación.

No más Mentiras.

No más Infodemia.

No más PRIANRD.

Fuera Lorenzo Córdova y Ciro Murayama del INE.