Por: Jorge Gómez Naredo (@jgnaredo)

7 de mayo de 2018. Después de publicar un mensaje en Twitter en el que incitaba a matar a Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Alemán fue criticado de forma generalizada.

Tanto fueron las críticas que, para Televisa, resultó inviable mantenerlo como su colaborador y canceló cualquier relación laboral con Alemán. La televisora del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Once TV, hizo lo mismo.

Solamente faltaba alguna acción por parte de Milenio, diario donde publica Alemán. Pero no la hubo.

Hoy, en su edición, Milenio mantiene el espacio de Ricardo Alemán. Y éste lo aprovecha para indicar que él no incitó a matar a AMLO, sino que todo fue un malentendido provocado por un conjunto de estúpidos que no sabe interpretar ni siquiera un mensaje corto de Twitter.

Ricardo Alemán. Foto: Especial

En su artículo de hoy titulado Dos palabras, un linchamiento”, Alemán mantiene su versión: no estaba incitando a matar a un candidato presidencial, sino “alertando” a los “chairos” de que había gente de ella misma que podían asesinar a Andrés Manuel.

El “les hablan” que colocó Alemán al mensaje “A John Lennon lo mató un fan. A Versace lo mató un fan. A Selena la mató un fan. A ver a qué hora, chairos”, él no lo considera una incitación a matar a un candidato, sino lo conceptualiza como “inocuo”, y menciona que lo sacaron de contexto y lo manipularon “perversamente”.

Para Alemán, la indignación que provocó con su tuit no fue real, de personas que ven con preocupación que un periodista dé a entender que sería bueno matar a un candidato. No, para él esa indignación fue una acción “con fines de linchamiento por los escribanos al servicio de Morena y por sus millones de bots, que convirtieron el tema en tendencia mundial”.

A los que lo rebatieron en Twitter Alemán los conceptualiza como “matones de redes que en minutos se instalan en jueces morales, éticos, legales; se vuelven juez y parte, sentencia y mandan a la pira a la presa”. Además, agrega que son “escribanos a sueldo” con “retorcida perversidad”, que tienen un “culto a la estupidez, al maniqueísmo, al odio y a la masiva incitación a cancelar una de las libertades fundamentales en democracia, la libertad de expresión”.

Ricardo Alemán. Foto: Especial

Y no para ahí. Dice de ellos que son una “jauría rabiosa” que solamente busca “la siembra de odio y la destrucción de la presa”.

Pero todos estos adjetivos que para cualquier podrían parecer insultos emitidos por un periodista hacia un grupo de personas que se indignó por un tuit que llamaba a asesinar a una persona, no lo son para Alemán, pues menciona que él siempre ha “condenado la violencia, el insulto, la amenaza”, y por ende, no las practica.

Algo que, en su columna, incomoda a Alemán, es que muchos “intelectuales reputados, escritores afamados y opinantes de prosapia se hayan tragado el sapo con todo y las serpientes”. Es decir, le molesta que muchos “intelectuales” lo hayan también criticado.

Todo indica que Milenio no cancelará sus vínculos laborales con Ricardo Alemán, los sostendrá como uno de sus columnistas “estrellas” y no le hará ni una llamada de atención por haber llamado a matar a un candidato a presidente de la República.