Sólo unas cuantas palabras le mereció a Hugo López-Gatell,  subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el tono revanchista y bravucón con que el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, se dirigió a él este miércoles en conferencia de prensa, acusándolo de  un posible acto de “traición a la patria” por su negativa de comprar pruebas masivas de Covid-19 (las cuales no han sido aceptadas en muchos países).

A pregunta expresa de reporteros,  López-Gatell se limitó a enviarle saludos al mandatario jalisciense, quien ha utilizado la pandemia del llamado coronavirus para sacarle provecho político en su temprana aspiración a la Presidencia de la República.

“Le mando saludos al gobernador de Jalisco. Estoy seguro que quiere hacer el bien por su estado, y qué bueno que esté dedicado a su trabajo”, respondió el funcionario en forma diplomática, sin aspavientos ni abruptos como suelen ser las respuestas de Alfaro Ramírez.

Alfaro insinuó que el científico mexicano se niega a realizar pruebas masivas de Covid-19 para “cuidar las estadísticas” de la aparición de nuevos casos. Incluso ha dicho que eso sería un acto de “traición a la patria”.

“No quiero yo pensar que lo que está haciendo López-Gatell es cuidar la estadística, porque sería, literal lo digo, un acto de traición a la patria, así de claro”, recalcó Alfaro.

López-Gatell respondió este jueves oportunamente a los comentarios que se han esparcido en redes y medios de comunicación, del porqué no se han hecho pruebas rápidas en México, pues de acuerdo con los criterios de la Organización Mundial de la Salud, ninguna ha demostrado ser eficaz. 

“Las llamadas pruebas rápidas no ocurren en un laboratorio, ocurren al pie de la cama del paciente o en un consultorio y son para pronta visualización, parecidas a las pruebas de embarazo, es una tirita reactiva, es un dispositivo de plástico que tiene un componente que cambia de color cuando se detecta cierta señal”, explicó. 

No obstante, hoy casi al filo de las 20:00 horas, Alfaro Ramírez volvió a arremeter en contra del funcionario federal mediante un video que colgó en sus redes sociales, poniendo en duda su respuesta e insinuando por segunda ocasión que es un mentiroso y traidor a la patria. 

“No podemos aceptar que con mentiras se descalifique nuestro planteamiento, no podemos aceptar que México siga sin medir como se debe los posibles contagios. Estamos actuando a ciegas”, dijo el mandatario. 

Y añadió: “tenemos que hacer las cosas bien, lo único que en Jalisco buscamos es hacer más pruebas para poder detectar más rápidos a los posibles casos de contagio, poder aislarlos y evitar que el virus se propague”.

Alfaro aseguró —en una franca contradicción de sus palabras— casi al finalizar su video que no desea “polemizar ni debatir”, sin embargo volvió a insinuar que el funcionario es un traidor. 

Y finalmente le pidió a López-Gatell que sea él quien le diga que tipo de pruebas rápidas pueden comprar, ya que la semana pasada el mandatario jalisciense quedó en ridículo después de que Hisa Farmacéutica, una empresa con sede en Tamaulipas, le cancelara una orden de 20 mil pruebas rápidas por un monto de 20 millones de pesos.

Días después se supo que la empresa, incluso dejó de operar en el domicilio que tenía en la colonia del Fresno del municipio de Guadalajara. 

Hasta ahora, Alfaro Ramírez no ha podido explicar qué ocurrió con esos 20 millones de pesos que estaban destinados a la compra de pruebas rápidas.

El año pasado, Jalisco llegó a encabezar la lista en casos de dengue y número de fallecimientos por contagio con más de 49. Pero en todo momento, el gobernador culpó a la población de esa tragedia e incluso al cambio climático global. No aceptó que su estrategia para combatir al mosco transmisor fracasó rotundamente.