¿Se acuerdan Francisco Martín Moreno, el escritor que pidió en un programa de radio que a los simpatizantes de Morena se les debería quemar en el zócalo de la Ciudad de México?

Bueno, pues este escritor de chismes novelados es un furibundo anti-AMLO, y como buen furibundo anti-AMLO, escribe en Reforma.

Es interesante leerlo porque él representa el ala radical de los anti-AMLO, un ala que se caracteriza por su capacidad para inventar mentiras.

En el artículo que hoy publicó llamó a convencer a la gente de no votar por Morena, pues, según él, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador es un caos y todo va mal y bla bla bla. La cuestión es que, en dicho artículo, evidencia la desesperación que la oposición tiene ante el próximo proceso electoral.

Hace un llamado a “convencer a dos personas” con “datos duros”. Y pide, o más bien ruega: “Haz tu tarea, haz patria y escoge a los tuyos. Contamos con solo 6 meses para rescatar a México de una debacle de proporciones inimaginables. Escojamos a dos abstencionistas o Amlovers cada uno: es fácil”.

Lo que queda claro con este tipo de textos de quienes apuestan al derrumbe de AMLO es que están desesperados, pues observan que Morena tiene altas posibilidades no sólo de “ganar las elecciones”, sino de arrasar.

Y ¿por qué es importante arrasar?

Los próximos años serán de consolidación de la Cuarta Transformación, y esta consolidación pasa forzosamente por la Cámara de Diputados: Morena debe tener mayoría ahí, para apoyar la labor que está realizando Andrés Manuel.

No es una cuestión, como critican los de oposición, que AMLO tenga “todo el poder” y por lo tanto “caiga en el autoritarismo”. Es una falacia: AMLO jamás será un autoritario y lo único que se busca es que tenga un Congreso que lo apoye para consolidar una nueva forma de entender y hacer política, y que jamás (esto es muy importante, jamás) regresen los años de corrupción, de iniquidad, de falsedades y de saqueo.

Además, es importante obtener el mayor número de gubernaturas. La Cuarta Transformación está modificando lo federal, lo nacional, pero hay cacicazgos locales y regionales que van en contra y buscan mantener sus privilegios, la corrupción, el saqueo. Por eso es importante que vayan también transformándose las entidades.

Eso haría más fácil la consolidación de la Cuarta Transformación.

Así pues, la apuesta es importante. Y la derecha sabe que hoy perdería rotundamente, y sus voceros, como Francisco Martín Moreno, lo entienden muy bien, tan bien que piden, o más bien ruegan, que todos voten contra Morena.

Quienes apostaron en 2018 a un gran cambio, precisan hoy también movilizarse, salir a votar, hacer que este cambio se consolide. Así, con esto, si en algún futuro gana la derecha y los grupos que dejaron al país hecho una tragedia retornan al poder, no podrán deshacer lo hecho desde 2018.

Ésa es la apuesta. Así de simple. Así de importante.