Ayer, Sarahí Uribe, reportera de El Sol de México, hizo un ridículo enorme en la conferencia vespertina. A partir de las declaraciones de José Narro, le preguntó a Hugo López-Gatell, subsecretario de Promoción y Prevención de la Salud, si “le había mentido a México”.

La respuesta de López-Gatell fue cuestionarle a la reportera qué había dicho Narro. Y la pobre, ni sabía.

Hoy, El Sol de México mandó a Nurit Martínez -la reportera que había hecho la entrevista a José Narro- para preguntarle a Hugo López-Gatell lo mismo. Pero lo hizo de una forma agresiva.

Primero se quejó de que el secretario de Salud, Jorge Alcocer, no estuviera en la conferencia de prensa. Después, indicó que “muchos especialistas y ex funcionarios” habían criticado el “manejo de la epidemia”, y mencionó:

Mi primer pregunta, y si me lo permite haría varias, hablan los especialistas, ex funcionarios, de que hay una falta de rectoría de liderazgo en la conducción de la epidemia. Quisiera preguntarle a usted su opinión respecto de esto que dicen que no hay claridad en las directrices, tan es así que hay digamos un frente de estados.

Y ahondó en la supuesta opinión de los “especialistas”:

Hablan de que esta conducción, además de no tener un liderazgo en el secretario de salud, pues tampoco tienen las famosas cuatro ‘ces’, que es “claridad, concisión, consistencia y credibilidad, si pudiera responder estas preguntas y enseguida le hago más.

Hugo López-Gatell, un poco impactado de que la reportera no hubiera preguntado algo concreto, le dijo: “No me queda clara cuál es la pregunta, veo más bien muchas opiniones”. E indicó: “Nosotros aquí trabajamos sobre técnicas, sobre ciencias”.

La reportera, no contenta con eso, le cuestionó, ya en un tono insistente: “¿No le importa entonces que la gente no le crea?”, como si la gente fueran algunos especialistas y unos ex funcionarios que ahora son oposición.

López-Gatell respondió: “Cada quien que opine lo que quiera”.

Y nuevamente, la reportera fue a lo mismo, pero en un tono ya muy agresivo: “Digo, hay quienes hablaban de que simplemente no hay manera de creerle a lo que usted plantea, ¿qué les dice?”.

El funcionario, nuevamente, abogó por el respeto a las opiniones: “Los respeto mucho, qué bueno que opinen, qué bueno que estén activos, igual que cualquier ciudadano, todo mundo debe opinar”.

La reportera, desesperada ya, dijo entonces que los gobernadores “no le creían”.

López-Gatell nuevamente abogó porque estaban en la libertad de opinar, y ya la reportera, usando una frase de Carlos Salinas de Gortarie, le dijo: “¿O sea ni los ve ni los oye?”

López-Gatell apostó a decirle a la reportera que le hiciera una pregunta concreta, pero ella insistía en que le respondiera qué pensaba de quienes dicen que “no le creen”. Y mencionó: “¿no le interesa la crítica?”

Ya, visiblemente molesto, López-Gatell dijo: “A ver, bienvenida la crítica, bienvenida la opinión, bienvenida la libertad de expresión”. Y le dio la voz a otra persona, pues si continuaba, la reportera se habría terminado el tiempo de todos los reporteros presentes.