Los de la Alianza Federalista se conformaron como un bloque de gobernadores críticos de AMLO, y se transformaron, en unos cuantos días, en un chiste. 

Quizás es que ya lo traían, eso del ridículo, del chiste y del absurdo, en su conformación misma.

No sólo se creen los reyes de sus estados, sino que ahora también se asumen ahora como voceros del pueblo mexicano. Y es que ayee, en una carta, “felicitaron” y con ello “reconocieron” a Joe Biden como presidente de los Estados Unidos, una cuestión que sólo le compete al gobierno federal.

Los gobernadores enviaron “su felicitación” a través de una carta, que “ha sido entregada de manera directa” en la casa de transición de Biden. En la misiva, que no la hicieron pública, expresan los gobernadores “su deseo de renovar y fortalecer la relación entre naciones, desde el respeto, la cooperación y la responsabilidad compartida”.

Asumiendo papeles que no les competen, la Alianza Federalista habló de trabajar “conjuntamente” con la nueva administración.

Esta cuestión no sólo es ridícula (y lo es mucho), sino que es irresponsable. El gobierno federal es el encargado de llevar la política exterior, y en un tema tan delicado como es el reconocimiento del triunfo de un mandatario en otro país, los gobernadores no pueden ni deben hacer este tipo de acción. No conviene al país.

Lo hacen los gobernadores para atacar a AMLO, y para “mostrar” que ellos sí reconocen a Biden, pero esta acción es un hecho deleznable, además de ridículo, porque simple y llanamente no les compete. No son los presidentes del país. Son gobernadores, y por cierto, muy detestados por la gente.

Queda claro que a esos gobernadores no les interesa el país, ni el bien de la República, sino sus ansias de poder y sus ganas enfermizas de atacar a AMLO.