Por: Paola Campbell (@paocampbell)

Han pasado varios meses, inició la campaña electoral a la Presidencia y Ricardo Anaya Cortés, el candidato de la coalición Por México al Frente, no ha logrado quitarse de encima los señalamientos de corrupción y lavado de dinero.

Para tratar de deslindarse de esos señalamientos relacionados con una triangulación de fondos a través de la compra-venta de una nave industrial, Anaya presentó una carta dirigida a la opinión pública en donde adjuntó la documentación para “comprobar ante el pueblo de México la licitud moral, legal y política” de dichas operaciones.

En su texto, Anaya comenzó explicando que ingresó al servicio público desde sus 19 años, pero que su patrimonio antecede a eso y sus ingresos provienen también de negocios privados. Además, mencionó que en la familia de Carolina Martínez, su esposa, hay reconocidos empresarios de Querétaro, con clara solvencia económica.

En el nuevo documento, Anaya explica que es servidor público desde los 19 años, aunque sus ingresos provienen también de negocios privados suyos y de la familia de su esposa. Foto: El Universal

Sobre la adquisición del predio y la construcción de la nave industrial, Anaya dice en su texto que “fueron hechas por personas y empresas particulares y con dinero de particulares”, y que no intervinieron autoridades de ningún nivel ni fueron utilizados recursos públicos.

También negó tener conocimiento, indicios o pruebas de que el empresario Manuel Barreiro estuviera involucrado con alguna conducta delictuosa. A Barreiro se le vincula con la empresa vendedora del predio, misma que, posteriormente, también adquirió la nave industrial que Anaya construyó ahí.

Sobre el tema, Anaya añadió:

“La compra del terreno, la construcción de la nave industrial y su posterior venta están respaldadas por la documentación que la ley exige. Esta documentación ha sido del conocimiento de las autoridades respectivas desde el momento en que se realizaron las operaciones, hace ya año y medio.”

Ricardo Anaya primero dijo no conocer a Manuel Barreiro, luego salió a la luz que habían sido compañeros de escuela y que, incluso, Anaya había acudido a su boda. Foto tomada de internet

Ricardo Anaya expuso que se le acusa de haber comprado un terreno con un valor de 10 millones de pesos que posteriormente fue vendido en 54 millones de pesos, lo que representa una ganancia exorbitante de 44 millones de pesos.

El queretano afirmó que dicha acusación es falsa y dolosa, pues explica que uno fue el precio que pagó por el terreno, otra la suma de la construcción de la nave industrial y, por último, el precio de venta de lo ya construido.

Para explicar su defensa, Anaya trató de aclarar de dónde fue que JUNI SERRA, S. DE R.L. DE C.V., empresa propiedad suya y de su esposa, obtuvo los $33,598,630.10 necesarios para pagar el predio y la construcción de la nave de distintos ingresos. Estas son sus cuentas:

  1. $7,430,000.00 de Carolina Martínez, su esposa, y suyos.
  2. $2,500,000.00 de Donino Martínez, su suegro.
  3. $3,910,000.00 de su empresa CINTLA SA de CV, a capital.
  4. $1,590,000.00 también de CINTLA SA de CV, a préstamo.
  5. $2,000,000.00 de utilidades de años anteriores.

Créditos

  1. $5,570,000.00 (a tasa CAT 21.5% más IVA) de BANAMEX.
  2. $8,241,256.25 saldo del precio del terreno.
  3. $2,377,873.08 del constructor.

¿Qué ha pasado hasta ahora?

Fue el 20 de febrero pasado que, mediante una conferencia de prensa, el abogado Adrián Xamán Mc Gregor dio a conocer que sus clientes, identificados solamente como Alberto N y Daniel N, habían sido contratados por la empresa inmobiliaria de Manuel Barreiro, para triangular los recursos para la venta de la propiedad en el municipio de El Marqués, en Querétaro.

Según indicó el abogado, Barreiro había pedido a sus clientes hacer dicha transacción a través de diferentes paraísos fiscales, con la condición de que no se conociera el origen del dinero. A ambos hombres se les encargó construir un esquema con empresas fantasma o mediante prestanombres, de las cuales se hicieran las triangulaciones económicas desde varias partes del mundo, con la finalidad de que la empresa Juni Serra recibiera, poco a poco y de manera discreta, 54 millones de pesos.

Los señalamientos incluían también una denuncia ante la Procuraduría General de la República, pues Alberto y Daniel N mencionaban haber sido presionados y amenazados, por lo que temían por sus vidas.

Cuando las acusaciones se hicieron públicas, Anaya se apresuró en afirmar que apenas conocía a Manuel Barreiro, y que sólo se habían visto en algunas ocasiones, aunque añadió que sus esposas mantenían una relación de amistad de varios años.

No obstante, pronto se dio a conocer que ambos habían sido compañeros durante sus años escolares, al cursar juntos la secundaria y la preparatoria, en el Instituto Queretano San Javier.

Más tarde, el exsenador Javier Lozano difundió a través de su cuenta de Twitter un video en el que se puede ver a Anaya bailando en la boda de Manuel Barreiro.

Al respecto, el candidato a la presidencia respondió vía Twitter:

“Sobre el video: Álvaro Ugalde, mi amigo desde secundaria, me invitó a la boda de su hermana. Por cierto, eso fue hace 13 años. Ahora resulta que asistir a una boda es prueba de algo indebido”.

Además, también salió a detallar su defensa mediante un video difundido a través de redes sociales, de más de ocho minutos, en el que explicaba cómo es que compró el terreno, lo transformó en la nave industrial y posteriormente lo vendió a la firma que, según él, la adquirió de manera lícita.

En dicho video, Anaya también afirmó que la acusación en su contra era parte de una “guerra sucia” del PRI y que las operaciones en las que él se había involucrado eran legales y transparentes. Por lo mismo, el candidato también acudió a las instalaciones de la PGR para entregar documentos y exigir el esclarecimiento del caso a la opinión pública.

Lo que es un hecho es que hasta ahora, el candidato del PAN-PRD-MC no ha logrado zafarse de los señalamientos que lo involucran con el lavado de dinero y a unos meses de la elección presidencial, tampoco ha podido recuperarse en las encuestas y volver a subir en las preferencias del electorado.