Por: Redacción (@revistapolemon)

8 de junio de 2018.- De quedar electo como presidente de México, Andrés Manuel López Obrador solicitará a Enrique Peña Nieto que se suspendan temporalmente las inversiones al Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) para iniciar con los estudios técnicos del proyecto, según indicó el que sería su secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú.

Jiménez Espriú también dijo que la solicitud de suspender las inversiones busca detener la inyección de recursos en el proyecto, pero también implementar auditorías técnicas, ambientales, urbanas, entre otras, para determinar la viabilidad o inviabilidad del proyecto.

Además expresó que la construcción del nuevo aeropuerto, para sustituir al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), es un elefante blanco que refleja un proyecto que no debería ser costeado por el gobierno federal.

Y aunque indicó que la cancelación del proyecto representaría pérdidas, también afirmó que éstas serían menores al recurso que implicaría su ejecución.

Reafirmó que el proyecto tiene debilidades al estar situado en una zona que podría estar susceptible al hundimiento del suelo y a los sismos, por lo que son aspectos que deben ser estudiados.

“Tiene severas debilidades, está en una zona que se hunde, se va a seguir hundiendo; es una zona sísmica y todo eso lo tenemos que analizar. Nosotros creemos que eso es suficiente para decir que esa obra no debe seguirse, hoy se tienen invertidos 40 mil millones de pesos (…) si perdemos estos 40 mil millones de pesos y no se pierden los 80 mil millones del aeropuerto que hoy funciona, hay un equilibrio”, dijo.

Proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Foto: Especial

También Jiménez Espriú argumentó que los estudios serán los que dictaminen la viabilidad del nuevo aeropuerto, y  podrían resultar aspectos técnicamente superables. No obstante, calificó como insuperable que el gobierno invierta en un proyecto que cuesta 13 mil millones de dólares.

“Tenemos saturado el aeropuerto, pero también tenemos saturados todos los hospitales del país, debemos 200 mil millones de dólares en el exterior, tenemos muchas dificultades”, indicó.

Reiteró que, de confirmarse la confiabilidad de la obra, está podrá ser realizada a través de una concesión.

“No podemos pagar eso, si alguien lo quiere hacer que lo haga, pero siempre y cuando eso no provoque que se inunde la Ciudad de México, el Valle de Chalco, Ecatepec…”

Por su parte, el gobierno de Enrique Peña Nieto ha declarado que el NAICM es el segundo aeropuerto más grande en construcción a nivel mundial, con un tamaño seis veces superior al actual.

Además, asegura que el financiamiento del proyecto no generaría deuda pública, pues se pagaría con los ingresos que genera la Tarifa de Uso Aeroportuario del actual aeropuerto, así como con los ingresos futuros de la nueva terminal aérea.

Sobre el financiamiento, el gobierno federal ha expuesto que los recursos para la construcción se conforman del Presupuesto de Egresos de la Federación, créditos bancarios y emisiones de bonos.

Las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) de los trabajadores han invertido más de 35 mil millones de pesos para financiar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, según indicó la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) a la Cámara de Diputados.

Presentación del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, a cargo de Enrique Peña Nieto. Foto: Especial

Apenas hace unos días, se reveló que la construcción del NAICM ha generado pagos irregulares para obras o bienes que no fueron entregados o aprobados y, en varias ocasiones, mediante el incumplimiento de las normas de contratación y administración de obras públicas, de acuerdo con auditorías realizadas por el Órgano Interno de Control (OIC).

Según un reportaje de Sebastián Barragán, publicado en Aristegui Noticias, los señalamientos serían por 765 millones 885 mil pesos, aunque habría que considerar también los mil 17 millones de pesos que encontró la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en su revisión de 2016, lo que daría un total de mil 783 millones de pesos en irregularidades documentadas.