En el decimocuarto aniversario del asesinato de los estudiantes del Tec de Monterrey, Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo, el abogado y candidato a ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), César Mario Gutiérrez Priego, destacó la relevancia del caso como un hito en la defensa de los derechos humanos en México y en el fortalecimiento del Estado de derecho.
Durante su pronunciamiento desde Monterrey, Gutiérrez Priego subrayó que si bien la SCJN no intervino directamente en el proceso penal, su jurisprudencia de 2011 fue clave para que los militares implicados fueran juzgados por tribunales civiles y no por la jurisdicción militar, lo que sentó un precedente histórico.
“La verdadera justicia no se mide solo en sentencias, sino en la capacidad del Estado para garantizar la legalidad, la dignidad humana y evitar la impunidad”, expresó.

César Gutiérrez Priego en memorial a Jorge y Javier en Monterrey, Nuevo León. Foto: Rodrigo González “Eneas”
El caso, ocurrido en marzo de 2010 dentro del campus del Tecnológico de Monterrey, estuvo marcado por la manipulación de la escena del crimen y una narrativa oficial que trató de presentar a los estudiantes como agresores. Años después, en 2023, cinco elementos militares fueron sentenciados por su participación en el crimen, y en 2024, una instancia federal ratificó la condena. Como parte del proceso de reparación, el Estado mexicano emitió un reconocimiento público de responsabilidad.
“El precedente que dejó este caso cambió la manera en que se entienden las competencias del fuero militar en México”, sostuvo Gutiérrez Priego.
Añadió que decisiones como la emitida por la Corte en 2011 tienen un profundo impacto en la protección de los derechos humanos, aun cuando no se trate de resoluciones de casos concretos.

César Gutiérrez Priego en memorial a Jorge y Javier en Monterrey, Nuevo León. Foto: Rodrigo González “Eneas”
El aspirante a ministro insistió en que la justicia no puede limitarse a los procesos judiciales, sino que debe expresarse en políticas públicas, mecanismos preventivos y cambios estructurales que impidan nuevas violaciones graves a los derechos humanos.
“Solo con instituciones que actúan con imparcialidad y compromiso, es posible garantizar que casos como el de Jorge y Javier no se repitan”, concluyó.

































Juan G B
15 mayo, 2025 at 5:52 am
César Ministros ya
LMR
15 mayo, 2025 at 8:36 am
Efectivamente así son los militares, se la viven ensañándose con la juventud mexicana como fue este caso y en el 68, que bueno que seas consciente de la basura de soldados que se forman en el H. Colegio Militar, César.