La Drug Enforcement Agency (DEA) se creó en 1973 para supuestamente luchar contra el tráfico de drogas, pero en realidad es un brazo imperialista del gobierno de Estados Unidos para intervenir en otros países.

Le sirve mucho: con el pretexto de “impedir” que la droga llegue a Estados Unidos, manda a agente a donde se le da la gana, muchas veces en acuerdo de las autoridades de los países “receptores”, pero en muchas otras de forma encubierta. Hoy en día en 60 países del mundo hay agentes de la DEA.

Muchos en México piensan que la DEA es una agencia impoluta, que no falla y que realmente combate el tráfico de drogas. Pero eso es una visión completamente errónea. La DEA se equivoca, juega políticamente y se corrompe.

Por eso ayer las declaraciones de AMLO sobre esta agencia fueron muy fuertes y deben interpretarse como la defensa de la soberanía mexicana:

ningún grupo, ningún gobierno extranjero puede socavar la dignidad y el prestigio de nuestra nación, ningún gobierno y ninguna agencia. Nosotros somos un país independiente, libre, soberano y estamos llevando a cabo una transformación que tiene como eje la moralización de la vida pública.

Y agregó al respecto:

no estemos pensando que son infalibles los encargados de esas agencias [la DEA] o que son perfectos en su actuación los gobiernos extranjeros y que todo lo malo tiene que ver con nosotros. Sí, claro, ha habido excesos, autoritarismo, corrupción, impunidad, pero estamos en una etapa nueva, eso es precisamente la transformación, en eso estriba: en dejar atrás todas esas lacras e inaugurar una etapa nueva en la vida pública del país, marcada por la rectitud, por la integridad, por la transparencia, por la justicia, por un verdadero Estado de derecho, no un Estado de chueco. Entonces, ese es el cambio que se está llevando a cabo.

Ante una pregunta de un reportero que le menciona que el Departamento de Justicia de Estados Unidos dijo sentirse “decepcionado” por la decisión de la Fiscalía General de la República de no ejercer acción pena contra el general Salvador Cienfuegos, AMLO respondió:

ojalá y lo piensen bien, porque yo podría decir también lo mismo: estamos decepcionados con el trabajo de la DEA. Pero mejor vamos a dejarle así.

La DEA no es infalible. La DEA tiene una agenda muy clara. Y la DEA no puede, por ningún motivo, ordenar algo a un gobierno como el mexicano, y menos exigiéndole que haga un juicio con un expediente que, a todas luces, es una burla.

Así pues, hay que entender las palabras de AMLO no cómo una reacción “visceral”, sino como una estrategia para que, de aquí en adelante, se entiende que México es un país soberano, no una colonia estadounidense.