Entre catrinas monumentales, música de banda y calles tapizadas de papel picado, San Pedro Tlaquepaque volvió a vestirse de tradición para celebrar su Desfile Tradicional conmemorativo al XV Festival de Muertos 2025, que este año reunió a más de 40 mil personas en un ambiente lleno de color, cultura y alegría popular.
“Colores, música y tradición llenaron las calles en una celebración que honra la vida y la memoria”, destacó el Ayuntamiento al término del recorrido.
La presidenta municipal Laura Imelda Pérez Segura, acompañada de autoridades y familias tlaquepaquenses, encabezó el evento y agradeció la entusiasta participación de quienes hicieron posible la fiesta que cada año coloca al municipio como uno de los epicentros culturales más vibrantes de Jalisco.
“El día de hoy con este desfile, disfrutamos de la grandiosidad, de la inspiración y de aquel encanto y magia que a todas y todos nos empuja a participar de un festival del Día de Muertos, al que venimos a Tlaquepaque para vivir y nos sentimos inmersos”, expresó Laura Imelda.
El desfile partió de la calle Hidalgo, avanzó por Revolución, Emilio Carranza y Juárez, hasta culminar en la avenida Niños Héroes, en un trayecto que convirtió al Centro Histórico de Tlaquepaque en un gran altar en movimiento.
Más de 600 participantes —entre escuelas, colectivos culturales, artistas locales, empresarios y familias— llenaron las calles con catrinas, calaveras gigantes, carros alegóricos y carruajes, mientras las bandas de música, rondallas y grupos de danza folclórica pusieron el ritmo a una noche que combinó el respeto a la memoria con la alegría del reencuentro.
El operativo de seguridad desplegado por el municipio, integrado por 120 elementos de Seguridad Pública, Vialidad y Protección Civil, permitió que la jornada concluyera con saldo blanco, consolidando al Festival de Muertos de Tlaquepaque como uno de los eventos más concurridos y seguros de la región metropolitana.
Con este desfile, Laura Imelda reafirma su vocación cultural y humanista, y mantiene viva una de las tradiciones más entrañables del pueblo mexicano: celebrar a la muerte como una extensión luminosa de la vida.


































