La presidenta Claudia Sheinbaum desmintió que la posible salida de la empresa energética española, Iberdrola, se deba a obstáculos regulatorios, y reafirmó que el país ofrece condiciones claras y legales para la inversión privada en el sector eléctrico.
Durante su conferencia mañanera Sheinbaum Pardo rechazó que una eventual salida de la empresa energética Iberdrola de México se deba a una falta de certeza jurídica. Por el contrario, señaló que la firma española operó durante años bajo un esquema legalmente cuestionable, aprovechando vacíos normativos que ya han sido corregidos.
Sheinbaum explicó que Iberdrola y otras compañías privadas utilizaron durante décadas un modelo de autoabasto que permitía la compraventa de electricidad entre privados, sin pagar el uso de la red nacional como lo exige la ley. Este esquema, derivado de la reforma energética de 1992, se transformó en un mercado paralelo de energía, que contravenía el marco jurídico.
“Una gran parte de la generación de Iberdrola y de otras empresas estaba en sociedades de abasto que no estaban permitidas por la ley (…) Es generación eléctrica privada y compra privada”, señaló la mandataria.
En ese sentido, la presidenta defendió la reforma eléctrica impulsada durante el sexenio anterior, la cual corrigió esas distorsiones legales y dio paso a un nuevo modelo que define claramente las reglas de participación para el sector privado. Recordó que, como parte de ese proceso, el Estado mexicano adquirió instalaciones de Iberdrola a través de un fondo administrado por la Secretaría de Hacienda y Nacional Financiera.
“Gracias a esa reforma hay certeza jurídica para que lo puedan hacer [invertir]”, subrayó Sheinbaum.
Asimismo, reiteró el compromiso del gobierno federal para mantener la mayoría de la generación eléctrica (54%) en manos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), dejando el 46% restante al capital privado.
Frente a las versiones sobre la salida de Iberdrola del país, la presidenta fue enfática: “Si Iberdrola se va, no es por falta de certeza jurídica”. Añadió que su retiro no representaría un riesgo para el sector, ya que hay otras compañías interesadas en invertir en el mercado eléctrico nacional.
“No tendría por qué [irse], pues están muy claras las reglas actuales (…) Hoy existe el 54 por ciento de generación eléctrica pública y tenemos un programa muy ambicioso de nuevas plantas”, puntualizó.
Aunque no descartó futuras compras, Sheinbaum recalcó que el enfoque de su administración estará centrado en desarrollar nuevos proyectos públicos de generación de energía para fortalecer la soberanía energética del país.
