La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó la detención en Estados Unidos de Carlos Alberto Treviño Medina, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), quien será deportado para enfrentar en México un juicio por corrupción.
“Ahora, el día de ayer se detuvo a un director, exdirector de Pemex, que era parte de las alertas que existían y es bueno. Lo van a deportar y pues ya será juzgado aquí en México por temas de corrupción. ¿Cómo se llama el director? Carlos Treviño Medina”, declaró en su conferencia mañanera desde Palacio Nacional.
La mandataria precisó que la detención está vinculada con las denuncias del exdirector Emilio Lozoya Austin en torno al caso Odebrecht y a la planta Etileno XXI, proyecto de la filial Braskem. De acuerdo con Lozoya, Treviño habría recibido alrededor de 4 millones de pesos como soborno para autorizar contratos relacionados con esa obra.
La Fiscalía General de la República (FGR) acusa al directivo petrolero, que dirigió Pemex de noviembre de 2017 hasta el final del sexenio de Enrique Peña Nieto, de asociación delictuosa y operaciones con recursos de procedencia ilícita. La solicitud de extradición contra Treviño había sido presentada hace cerca de cinco años, pero no se había concretado.
En septiembre de 2021 se libró una orden de aprehensión luego de que no se presentara ante la justicia. Aunque en mayo de 2023 consiguió una suspensión provisional, esta fue revocada en octubre por incumplir medidas cautelares.
Pese a las acusaciones, el abogado de Treviño, Óscar Zamudio Campos, sostuvo que el arresto en Texas se debió a una confusión migratoria, no a una orden de extradición vigente. Argumentó que Treviño vive legalmente en Estados Unidos desde hace cuatro años, con empleo y en espera de que se resuelva su solicitud de asilo político.
Zamudio advirtió que sería “improbable” una deportación inmediata y rechazó cualquier “transacción” de detenidos entre México y EE.UU.:
“Condenamos que existan relaciones transaccionales de personas como moneda de cambio en una relación bilateral, dejando de lado derechos fundamentales como el debido proceso y la presunción de inocencia”.
El litigante aseguró que la ficha roja de Interpol fue cancelada y que la denuncia de Lozoya “no resistiría la más mínima revisión” de un juez estadounidense.



































Giovanna Cavasola
14 agosto, 2025 at 8:50 pm
A ese que si es delincuente los gringos no lo deportan a Él Salvador, verdad? A poco pensaban darle asilo político?