En su libro “Márcame, amo: La verdadera historia de Keith Raniere y sus esclavas mexicanas”, la periodista Roberta Garza revela las espeluznantes acciones que Keith Raniere realizó hacia las mujeres de su secta, Nxivm.

En el texto, un nombre aparece de manera constante: Rosa Laura Junco, hija de Alejandro Junco, dueño del periódico Reforma, quien trabajó “hombro con hombro” con Raniere.

Según Garza, su intención es mostrar cómo algunos de los seguidores de Raniere replicaron los modelos de explotación y censura impuestos por él.

Rosa Laura, además de participar en la sesión en la que la actriz canadiense Sarah Edmondson fue marcada con las iniciales de Raniere, grabó el suceso en video para luego chantajearla, el mismo método que él usaba para extorsionar a sus víctimas.

“Rosa Laura Junco guardaba todo el material comprometedor que ellas tenían que entregar para dar una muestra de que sí estaban con ellos. Ella lo guardaba y lo usaba”, asegura Garza.

El libro expone todos los terribles actos llevados a cabo por el líder de Nxivm, Raniere, encontrado culpable en julio pasado de abuso sexual, trata de personas y crimen organizado, así como de las acciones de Junco.

Sin embargo, la periodista agrega que la manera de atentar contra la dignidad y la libertad del las víctimas no fue lo más cuestionable que hizo la hija del empresario:

“Una de las partes más tremendas del juicio fue cuando sale el correo electrónico de ella, donde le ofrece a su hija preadolescente a Raniere para que procree con ella”, indicó la periodista.

La hija del dueño de Reforma no ha recibido demandas penales hasta ahora, pero en febrero pasado, decenas de víctimas anunciaron el inicio de una demanda civil con la que van por todos sus bienes.