El periódico Reforma terminó por ofrecer una disculpa pública a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, luego de que la mandataria denunciara que la publicación de fotografías del momento en que fue acosada en el Centro Histórico constituía un acto de revictimización y una vulneración de sus derechos.
Tras la exigencia directa emitida por la Presidenta desde Palacio Nacional, Reforma publicó un posicionamiento en el que reconoció el agravio hacia la mandataria y afirmó que su intención no fue ofenderla, sino “alertar” sobre un contexto de violencia.
En su conferencia matutina, la Presidenta había señalado que el uso de su imagen sin consentimiento, en las condiciones en que se dio, incluso podría encuadrar en la Ley Olimpia, y que la portada del diario había “rebasado todos los límites” éticos y humanos. Señalando al medio como un periódico “de la derecha” que difunde propaganda y el sensacionalismo político.
Sheinbaum advirtió que, aunque no emprenderá acciones legales, era necesario marcar un alto a este tipo de prácticas ya que la publicación no sólo la revictimiza a ella, sino que trivializa la violencia cotidiana que viven las mujeres en el país. Por ello afirmó que esperaba una disculpa, que finalmente llegó este jueves.
La polémica ocurre en medio de la detención de Uriel “N”, presunto agresor de la mandataria, quien fue puesto a disposición de la Fiscalía de Investigación de Delitos Sexuales. De acuerdo con reportes de la SSC-CDMX, el sujeto habría acosado ese mismo día a otras dos mujeres en el Centro Histórico.



































Alfonso Bidasoa
6 noviembre, 2025 at 2:06 pm
Yo no veo una disculpa.
Lo que Reforma hizo fue ofrecer una justificación rebuscada.
Daniel jarquin
6 noviembre, 2025 at 3:55 pm
La mayoría de notas que publica El Deforma, resultan falsas o imprecisas, pero se disculpa con una nota de cien que ha publicado como imprecisas. Inche pasquín, por eso, yo no lo compro ni lo leo.
Armando G. Lagos Barba
6 noviembre, 2025 at 4:35 pm
Se necesita incrementar la seguridad en todos los órdenes. La seguridad contra todo ataque interno o externo es la principal función de todo gobierno.