Ayer, Andrés Manuel López Obrador fue a Badiraguato a inaugurar un tramo de una carretera interestatal que cruzará Sinaloa y Chihuahua. Al finalizar el acto, saludó a María Consuelo Loera Pérez (la mamá de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo Guzmán”), quien había acudido como público al acto de inauguración.

Esto hecho provocó una histeria en buena parte de la prensa mexicana y en todas redes sociales. Pronto todo el discurso fue monotemático: AMLO narco, AMLO malo, AMLO lo peor.

Desgraciadamente, el odio que sienten hacia AMLO buena parte de los “analistas políticos” de la prensa y de los “influencer” en redes sociales, impide analizar bien qué pasa en nuestro país. Es una pena que, por odiar y ganar unos cuantos “likes”, la reflexión de personas de las cuales se espera inteligencia para interpretar lo que sucede en el país, sean cada vez más mediocres y superficiales.

Ahora bien, ¿qué significó el saludo de AMLO a la mamá de El Chapo?

Debemos tener claro dos elementos de contexto:

a) AMLO es un viejo lobo de mar. No es un político inexperto. Sabe perfectamente lo que hace. Él establecer casi milimétricamente muchos de sus mensajes y sus alcances. Esta cualidad nunca es vista por los “analistas”, que en lugar de tratar de comprenderlo, lo conceptualizan como un “ignorante” o “viejo terco”. Pero allá ellos. El caso es que, el saludo de AMLO a la mamá de El Chapo, sí, fue un acto que evidentemente se valoró. No fue que “le ganaron las ganas de saludarla”, sino que encierra un mensaje.

b) La zona de Badiraguato es conocida por ser tierra de “famosos narcotraficantes”. Nada más por eso. No se menciona nada de su pobreza. De las injusticias. De las faltas de oportunidades. Para muchos, es tierra de narcos y punto. No de gente. No de personas: sólo de narcos y delincuentes. Así pues, no solo afecta la pobreza a esa región, sino que también lo hace una enorme discriminación.

Badiraguato, Sinaloa. Foto: Especial

Que AMLO vaya e inaugure una carretera en dicha zona, es un acto de justicia para una región que ha sido golpeada por el narcotráfico, la pobreza y las injusticias.

Como bien lo dijo ayer en su discurso el propio presidente, y por lo cual no canceló el acto por la epidemiaa de coronavirus, fue porque:

Quisimos venir acá porque este un camino importantísimo, ya lo saben ustedes, es comunicar Sinaloa con Chihuahua, Badiraguato con Guadalupe y Calvo, con Parral, es una carretera interestatal importantísima, complicada, porque se trata de la Sierra Madre Occidental”.

Que el presidente vaya a Badiraguato no es, como burdamente lo interpretan los “analistas” que perdieron toda capacidad de análisis, un “pacto” con el narco. Al contrario, significa que el Estado mexicano se hace presente en dicha región asolada por la falta de oportunidades y la violencia. Es, pues, el mensaje de que el Estado vuelve a ser el Estado, y no porque vaya con militares a encarcelar gente, sino porque se presenta a partir de programas sociales, de inversión, de justicia.

Y lo dejó bien en claro ayer AMLO cuando afirmó:

“Aquí en Badiraguato, de acuerdo a lo que me reportan en el municipio, ya hay 197 jóvenes capacitándose y también hay 103 jóvenes de Badiraguato becados, que están estudiando en el nivel superior, en la universidad, 103, cada uno está recibiendo dos mil 400 pesos mensuales de beca. También todos los estudiantes de secundaria, de preparatoria de Badiraguato mil 264 están estudiando en colegios de bachilleres, están recibiendo becas todos los que estudian en el nivel medio superior, lo mismo los que estudian en preescolar, primaria y secundaria de familias de escasos recursos económicos, cuatro mil 641 alumnos reciben su beca. Aquí en Badiraguato estamos iniciando la construcción de una universidad de la carrera de ingeniería forestal, precisamente por el programa Sembrando Vida, ya tiene 91 alumnos la universidad de Badiraguato. Aquí en Badiraguato todas las escuelas de nivel básico van a tener su presupuesto, ya no va a ser como era antes, de que el presupuesto pasaba por distintas instancias del gobierno federal o estatal para el mantenimiento de las escuelas, ahora desde la Tesorería de la Federación va a llegar la orden de pago a la sociedad de padres de familia de cada escuela. Si es una escuela pequeña de cinco a 50 alumnos, 150 mil pesos al año por ciclo escolar; si es de 50 a 150 alumnos, 200 mil pesos; si tienen más de 150 alumnos, 500 mil pesos”.

Así pues, el primer mensaje de AMLO ayer fue: ya hay Estado aquí, ya no es tierra olvidada, ya no está abandonado el pueblo.

Ahora bien, sobre el saludo de AMLO a María Consuelo Loera Pérez. ¿Por qué? Y nuevamente, los “analistas” se nublaron por el odio a AMLO y sus interpretaciones se redujeron a “AMLO pactó con el Cártel de Sinaloa”. De verdad, hace mucho daño ese odio: atrofia las neuronas de quienes, se suponen, son quienes “interpretan” la vida pública del país.

Andrés Manuel, lo dijo en campaña y lo ha repetido muchas veces, no continuará con la “estrategia” que implantó el sanguinario Felipe Calderón y que Enrique Peña Nieto continuó, la cual está basada en más violencia.

No, AMLO ha dado un viraje que se resume sí, en la frase “abrazos sí, balazos no”, pero que es muy profunda y que ha requerido inversión enorme en proyectos sociales.

Consuelo Loera, la madre de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Foto: Especial

En México, decenas de miles (quizás millones) de personas participan en labores ilegales relacionadas con el narcotráfico. Son personas que, la mayoría de las veces, entraron a dicha actividad por una razón: la falta de oportunidades.

El mensaje de AMLO al saludar a la mamá de El Chapo (el capo más conocido de México, que cumple cadena perpetua en Estados Unidos), es un mensaje dirigido a todos aquellos familiares de delincuentes.

Es un mensaje para que sepan que el Presidente del país no los criminaliza, y que entiendan que, el Estado mexicano ya los está apoyando, buscando por todos los medios posibles evitar que más gente participe en labores ilegales. Es pues, un mensaje de una enorme paz, pero también de no impunidad.

No es un pacto (como burda y estúpidamente algunos “analistas” que no analizan lo manejaron) ni mucho menos una “alianza” con el Cártel de Sinaloa. Es un mensaje para que se sepan que el Presidente no culpabiliza a los familiares de delincuentes.

Además, es un mensaje de humanidad a una señora de 92 años que quiere ver a su hijo, sea quien sea su hijo.

Así pues, el saludo de AMLO a la mamá de el Chapo es un saludo a los millones de personas que tienen a un familiar o algún conocidos que cometió un delito, no para decirles que hay impunidad, sino para juntos salir de este contexto de violencia en el que vivimos.

Los familiares de personas que cometen algún delito deben ver al Estado no como el enemigo, sino como un aliado en la lucha para culminar, de una buena vez, con la violencia.

La guerra no se acabará con más guerra. Sí, la Guardia Nacional cumple la labor de ser la fuerza del Estado, pero no sólo con ella se termina el contexto de violencia que vivimos. También se debe actuar con humanidad.

AMLO ha entendido perfectamente que la violencia ha sido, en parte, provocada por la pérdida de un tejido social, y salir de ese espiral de sangre no se podrá si no se cuenta con el apoyo de los familiares de quienes se dedican a acciones ilegales.

Terminar con esta guerra que nos ha hecho tanto mal no se logra con balazos, sino con comprensión y con apoyo de toda la sociedad.

Los mensajes de AMLO no son todos para la oposición. Ellos piensan que sí, porque se siente los más importantes del mundo, pero están equivocados. AMLO está gobernando para todo el país, y muchos de sus mensajes son para millones de personas que, los de oposición, nunca los han mirado. Que durante años han invisibilizado.

Pero claro, los “analistas”, en lugar de tratar de interpretar lo que vivimos, ya no se preocupan por pensar, por reflexionar . Sólo ven lo que su odio les dice. Y ayer, patéticos, sólo afirmaron: “AMLO es un narcopresidente”.

Pero así son ya: analistas que no analizan.