México vive uno de los momentos más democráticos. Hay pluralidad política, libertad de prensa, libertad de expresión y una campaña gubernamental para liberar a presos políticos. En ese marco, es posible que el partido de Felipe Calderón y Margarita Zavala, denominado México Libre, obtenga el registro para contender en el próximo proceso electoral de 2021.

Sin embargo, será hasta el mes de junio que el Instituto Nacional Electoral, mediante su Consejo General, determine si dicho partido obtiene o no el registro. Para eso se tendrán que avalar una serie de documentos, asambleas y firmas que confirmen que se cumplieron todos los requisitos.

Más allá del papeleo y suponiendo que el partido de los Calderón-Zavala consigue entrar al sistema de partidos, su presencia no traerá cambios sustanciales en la competencia electoral. Específicamente porque México Libre no es resultado de una demanda social ni histórica.

En todo caso, lo que naturalmente ocurrirá es que el voto de la derecha se fragmente. Esto tendrá mayor o menor peso según la localidad. Por ejemplo, en estados donde gobierna el PAN pero los Calderón-Zavala no tienen mucha influencia, difícilmente México Libre podrá restarle votos al panismo.

Lo que sí podría ocurrir es que el PAN y este nuevo partido hagan alianzas. Sin embargo, este escenario generaría tensión entre sus dirigencias al momento de repartirse las candidaturas. Principalmente porque ese es el origen del rompimiento entre los Calderón-Zavala y la actual dirigencia panista.

Pero más allá del análisis de fuerzas políticas, la posible incursión de México Libre como partido político se da en un contexto en el que Genaro García Luna está detenido en Estados Unidos y es acusado de proteger al Cártel de Sinaloa.

Genaro García Luna y Felipe Calderón. Foto: Especial

Con estas acusaciones el partido de Felipe Calderón tendrá que aclarar cuál ha sido el vínculo con su exsecretario de Seguridad Pública. ¿Acaso no sabía que recibía sobornos del Chapo?

El futuro para México Libre no se percibe terso, y si logra conseguir el registro su permanencia en la órbita partidista no está asegurada. A diferencia de Morena, el partido de los Calderón Zavala no se sostiene de una base territorial ni de un movimiento político de largo aliento; lo que vemos es una agrupación familiar sin programa político.

Es muy posible que México Libre se convierta y se posicione desde uno de los polos más reaccionarios y conservadores de la historia de nuestro país. Estamos frente a la conformación de un partido que no dudará en realizar campañas sucias como parte de su repertorio de acción.

No olvidemos que Felipe Calderón fue quien utilizó el “haiga sido como haiga sido” como slogan de campaña, tampoco olvidemos que fue en su sexenio cuando el país comenzó a inundarse de sangre con tal de legitimar un gobierno que comenzó con el peso del fraude electoral.