El Plan B en materia electoral, impulsado por la Presidenta Claudia Sheinbaum, avanzó en el Senado tras ser aprobado en comisiones unidas con el respaldo de Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
Luego de más de tres horas de discusión, el dictamen fue aprobado por mayoría de 24 votos a favor y 11 en contra, lo que permite que la iniciativa continúe su proceso legislativo.
La propuesta forma parte de la reforma electoral que busca acabar con privilegios de Congresos Locales y del Instituto Nacional Electoral (INE). Entre los puntos más atacados por la oposición está ajustar las reglas de la revocación de mandato, incluyendo la posibilidad de que este ejercicio democrático pueda realizarse en fechas de procesos electorales y que la persona titular del Ejecutivo pueda expresarse públicamente sobre el proceso.
Durante la sesión, legisladores del Partido del Trabajo (PT) se ausentaron, al mantener diferencias sobre algunos aspectos de la iniciativa, particularmente en torno a la coincidencia de fechas entre la revocación de mandato y elecciones intermedias.
Pese a ello, el avance en comisiones representa un paso clave para la consolidación de la reforma, que ahora deberá continuar su ruta en el Senado para lograr su implementación.


































