Durante las protestas de este fin de semana en Los Ángeles, las banderas de México y otros países de América Latina se convirtieron en un poderoso símbolo de resistencia frente a las redadas antimigrantes ordenadas por el Gobierno de Donald Trump.
La escena ha despertado la ira de funcionarios y simpatizantes del presidente republicano, quienes acusan a los manifestantes de ser “insurrectos” y de “obstruir” a las autoridades migratorias.
De acuerdo con un reportaje de The New York Times, cientos de personas se congregaron frente a centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en donde se detuvieron al menos a 35 migrantes mexicanos. Entre las personas presentes, muchas portaban banderas de sus países de origen como un acto de orgullo, dignidad y solidaridad.
“Soy una estadounidense muy orgullosa, pero también tengo que mostrar apoyo a nuestros hermanos y hermanas mexicanos”, declaró Elizabeth Torres, una manifestante que sostenía una bandera de México frente a un centro de detención.
Sin embargo, para figuras como Stephen Miller, asesor de línea dura del expresidente Trump, estas expresiones culturales son vistas como una amenaza. En una publicación en redes sociales, Miller reprobó a los manifestantes como “extranjeros ondeando banderas extranjeras, provocando disturbios y obstruyendo a las autoridades federales que intentan expulsar a invasores extranjeros ilegales”.
La respuesta no se ha hecho esperar. Para muchos de los manifestantes —quienes sí son ciudadanos estadounidenses— portar la bandera de sus países de origen no es un acto de subversión, sino una reafirmación de identidad y una forma de rechazar la narrativa que criminaliza a los migrantes.
“Les da un sentido de orgullo”, explicó Alfonso González Toribio, profesor de estudios étnicos en la Universidad de California, Riverside.
“No creo que vayamos a poder disuadir a la gente de ondear la bandera de su país de origen. Muchos se sienten atacados, y la bandera es una forma de resistencia cultural”.
Aunque algunas organizaciones migrantes han pedido evitar el uso de banderas extranjeras para no alimentar los discursos de odio, la mayoría de los asistentes ha optado por seguir ondeándolas, como símbolo de dignidad y como un recordatorio de las raíces que los unen más allá de cualquier frontera.





































Sergio Ávila
8 junio, 2025 at 7:37 pm
Todo el apoyo para los hermanos migrantes de México y latinoamerica , el racista corrupto de trump no va a poder!!
Poncho el de Detroit
9 junio, 2025 at 4:47 am
Para los red necks adoradores del Pollo Loco Trompas es una verdadera mentada de mother en ayunas el ver ondear las banderas de los países de origen de otros inmigrantes. Sobre todo la bandera de México les causa mucho escozor porque es su peor pesadilla la colonización demográfica inversa de los territorios robados a México.. El lado malo es que esto le pone más leña al fuego a la falsa narrativa de la invasión extranjera en la que se apoyan el Pollo Loco y sus adoradores y les da argumentos para la represión violenta de cualquier expresión social contraria a su proyecto NAZI de la actual administración del Pollo Loco. Además esto crea un clima aún más adverso a la relación diplomática y comercial entre México y Gringolandia.
Herny
9 junio, 2025 at 8:20 am
Pues ojalá y que las manifestaciones sean pacíficas y que no vayan a buscar tener algún martir