La semana pasada, el caso de los cuerpos hallados en dos tráileres congeladores en Jalisco sorprendió e indignó al país.

No obstante, hoy se sabe que éste no es el único caso, pues son seis ciudades las que han recurrido al uso de contenedores frigoríficos con el mismo propósito, según publica Milenio este martes.

En Guerrero, donde se encuentran tres de los municipios más violentos del país, fueron adquiridas 10 cámaras frigoríficas con capacidad de 900 lugares cada una. Actualmente, son 707 los cadáveres que esperan en las morgues de Acapulco, Chilpancingo e Iguala.

En esos municipios, el Servicio Médico Forense asegura que no hay saturación de cadáveres, pues además fue puesto en operación un Panteón Forense, que consiste en llevar a los cadáveres a una bóveda en un cementerio, una vez que se realizó un expediente completo con su ADN, la ropa y el lugar en el que fue encontrado.

Cuando una persona llega buscando a un desaparecido, se coteja la información que proporciona con la que existe en el expediente para determinar si coincide con alguno de los cuerpos de las bóvedas y, si es así, se entrega a los familiares.

No obstante, Iguala está a 45 por ciento de una capacidad de 150 cuerpos, con 65 cadáveres en espera de ser reconocidos; Chilpancingo tiene 260, por lo que está al 70 por ciento y, Acapulco, se encuentra al 90 por ciento, con 382 cuerpos en sus cinco cámaras frigoríficas.

“En los municipios de Acapulco, Iguala y Chilpancingo, el último listado hay un promedio de 707 cuerpos, pero éste varía, porque así como llega un cadáver, se entregan dos o tres”, explicó el director del Semefo, Benyuda Martínez, quien añadió que confía en que para octubre habrá una baja, porque se trabaja con un equipo multidisciplinario forense para ello.

Por su parte, en Veracruz, donde hace unas semanas fueron encontrados más de 160 cuerpos humanos en fosas clandestinas, también fue rebasada la capacidad de los servicios periciales, por lo que el gobierno compró un tráiler con contenedor frigorífico para almacenar hasta 300 cuerpos.

Ahí, al inicio de la actual administración, se improvisaron lonas o carpas con equipo de refrigeración, que se camuflaron con el edificio de los Servicios Periciales de Xalapa, donde se apilaron cuerpos en bolsas para irlos procesando y analizando.

La semana pasada, el viejo contenedor frigorífico fue sustituido por uno con el doble de capacidad de almacenaje, con el propósito de reacomodar los casi 400 cuerpos depositados en el sitio, aunque esa cifra aumentará conforme lleguen los restos humanos que se van recuperando en las fosas de Arbolillo, en el municipio de Alvarado.

En los servicios médicos forenses de diversas regiones del estado se tienen cerca de 600 cuerpos, mismos que han sido recuperados principalmente de fosas clandestinas o que son productos de ejecuciones.

De igual manera, el gobierno de Baja California, decidió prevenir una situación de saturación en el Servicio Médico Forense derivado de la ola de violencia que deja al mes cerca de 300 personas ejecutadas, y adquirió recientemente un nuevo refrigerador con capacidad para 50 cuerpos, de acuerdo con Salvador Juan Ortiz, presidente del Tribunal Superior de Justicia del estado.

“De enero a agosto, 2 mil 725 cadáveres ingresaron al Semefo de Tijuana, pues al mes se han recibido hasta 300”, explicó.

Detalló también que mil 800 cuerpos fueron producto de homicidios dolosos, 400 murieron en domicilio y 815 fueron por delitos culposos.  Además, dijo que cerca de 700 fueron sepultados en la fosa común, donde se aceptan mínimo tres y máximo siete cuerpos.

Por su parte, Tamaulipas presenta el 50 por ciento de capacidad en sus tres Semefos para cadáveres no identificados, con 328 espacios en total para albergar cuerpos y restos óseos. Según la procuraduría estatal, estas instancias se encuentran al 45.4 por ciento de su capacidad.

Además, la procuraduría indicó que los Servicios Médicos Forenses operan en Matamoros, Reynosa y Ciudad Victoria y que se cuenta con el espacio suficiente para cubrir las necesidades de captación de cuerpos no identificados por el tiempo necesario que se requiere para tomar ls pruebas periciales.

En Durango se cuenta con 21 gavetas refrigeradas para la conservación del mismo número de cuerpos, y cuando no se presentan familiares a reclamar o identificar el cadáver, éste es enviado a inhumación, siempre y cuando se cuente con la carpeta de datos para una posible identificación posterior.

La jefa del Servicio Médico Forense, Iliana Mijares, declaró que ahí se practica la necropsia de ley a personas víctimas de la violencia.