Los millonarios de México enloquecieron ante la propuesta lanzada por el presidente de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, para dotarle atribuciones al Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) de entrar a los hogares y revisar el patrimonio y financiero de los ciudadanos cada dos años, con la finalidad de medir la concentración de riqueza. 

Uno de los primeros en reaccionar fue el presidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, quien ha sido un acérrimo opositor de Andrés Manuel López Obrador.

Tal propuesta, de acuerdo con el presidente de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, tiene como objetivo plantear políticas más efectivas para el combate a la pobreza, y verificar si el patrimonio reportado por las familias más ricas del país corresponde con sus ingresos.

“El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) debe de tener la facultad constitucional de medir la concentración de la riqueza en nuestro país”, señala Ramírez Cuéllar en un comunicado.

Planteó que el organismo debería tener acceso a las cuentas del Servicio de Administración Tributaria (SAT), y a información bursátil y financiera de cada ciudadano.

En entrevista con Milenio Televisión, el dirigente morenista aseguró que “no estamos buscamos ni expropiar ni quitar fortunas, sino ir reduciendo esta brecha enorme entre los que tienen y los que no tienen nada o una clase media que cada día se empobrece más”.

Agregó que “lo que estamos buscando es que así como sabemos cuántos pobres hay, así como el INEGI reporta los ingresos y gastos de las personas también establecer el nivel de la riqueza”.

Para el dirigente de Morena, la medición de la pobreza no debe ser sólo por deciles. En el comunicado que divulgó en sus redes sociales, Cuéllar expone que ahora se hace urgente medir la riqueza por la gran cantidad de miles de millones de dólares que constituyen una “riqueza inobservada”. 

“Ya no se trata sólo de dar cuenta del ingreso y el gasto de las familias y las personas. Medir la pobreza en México es un gran avance. Ahora se demanda, con urgencia, medir también la desigualdad y la concentración de la riqueza”, argumentó el morenista.

El dirigente morenista propone que el INEGI debe presentar cada dos años un informe que dé cuenta de la riqueza de cada persona con el fin de medir la desigualdad y la concentración de la riqueza.

El planteamiento forma parte de un “Acuerdo de Unidad y de Solidaridad Nacional”, el cuál, según  explicó Ramírez Cuéllar,  es un análisis que incluye las propuestas de especialistas en la realidad política, social y económica del país frente a la emergencia económica y sanitaria por la que atraviesa el país.

 Esta progresividad deberá aplicarse a la propiedad, la riqueza, el ingreso, las emisiones de CO2 y los daños a la salud.

“La experiencia histórica nos muestra con una terca contundencia que el Estado de Bienestar sólo puede cobrar vigencia y hacerse realidad cuando pagan más los que más tienen”.

Una de las propuestas es que se constituya con Consejo Fiscal que mida y evalúe permanentemente la calidad de los ingresos y los gastos del Estado Mexicano.

El Consejo deberá de mostrar cada año si las contribuciones y los gastos están beneficiando a los sectores de la población que mayor vulnerabilidad presentan, y tendrá la obligación de informar si la calidad de los gastos públicos están contribuyendo a reducir la desigualdad entre regiones y si se está usando para generar riqueza y prosperidad nacional.

Actualmente las mediciones sobre la pobreza en México las realiza el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). En julio de 2019, el presidente Andrés Manuel López Obrador, propuso también que el INEGI se encargara de esta labor.

El economista de la UNAM, Gerardo Esquivel, publicó un hilo en su cuenta de Twitter, y aseguró que la medición de la riqueza se ha implementado en Estados Unidos. 

También mencionó que la primera encuesta sobre medición de riqueza ya se realizó en el 2019 entre Banxico e INEGI.