La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) da a sus ministros privilegiados salarios, así como extravagantes lujos pagados con el erario público en un país donde, al menos hasta 2016, se contaban 21.4 millones de personas que no podían costear ni siquiera la canasta básica.

Los 11 ministros de la SCJN reciben mensualmente un ingreso de entre 138 mil 587 y  347 mil 496 pesos netos, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de 2019 y lo establecido en el Diario Oficial de la Federación.

Esa cifra es de siete a 17 veces mayor al salario máximo mensual del 83 por ciento de los funcionarios públicos del Gobierno federal -que reciben 20 mil pesos-.

También es entre nueve y 113 veces el ingreso de los 42.1 millones de mexicanos que ganan entre uno y cinco salarios mínimos al mes (de tres a 15.4 mil pesos).

La diferencia entre los salarios de los magistrados se da luego de la reforma que se hizo en 2009 al Artículo 127 Constitucional, donde se estipuló que ningún funcionario pudiera tener ingresos mayores a los del Presidente de la República.

No obstante, la Ley no es retroactiva, según el Artículo Tercero Transitorio constitucional, por lo que los magistrados que entraron a la SCJN antes de 2010 conservaron su último salario. Tal es el caso de:

  • Luis María Aguilar Morales
  • José Fernando Franco González Salas
  • Arturo Zaldívar Lelo de Larrea

Por su parte, quienes entraron a trabajar entre 2010 y 2018 (Alberto Pérez Dayán, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Javier Laynez Potisek, Eduardo Tomás Medina Mora, Jorge Mario Pardo Rebolledo y Norma Lucía Piña Hernández) mantuvieron su sueldo inicial, pese a la entrada en vigor en 2019 del nuevo manual de remuneraciones que establece un salario menor para los nuevos ministros (Yasmín Esquivel Mossa y Juan Luis González Alcántara Carrancá).

El magistrado Luis María Aguilar Morales. Foto: Especial.

Pero además, las prestaciones y beneficios sociales de los que gozan los ministros, pueden hacer que sus salarios sean entre tres y 46 puntos porcentuales por encima de su ingreso neto, lo que haría que sus sueldos fueran entre 13.3 y 26.5 veces el Producto Interno Bruto (PIB) per capita de nuestro país, de 189 mil 800 por persona.

Lo anterior significaría que los magistrados tienen un valor productivo proporcional muy superior al que tiene la mayor parte de la población mexicana y también al de sus homólogos internacionales.

Y eso no es todo. Los ministros mexicanos pueden también pensionarse después de laborar durante un mínimo de 25 años y tras haber cumplido 65 años de edad, con pensiones que varían de acuerdo con la edad y los años trabajados.

Sin embargo, al pensionarse pueden aspirar a recibir de manera vitalicia entre el 45 y el 80 por ciento de su último salario percibido, según el tabulador del apartado “C” del Artículo 30 de las “Condiciones Generales de Trabajo del Personal de Confianza” de la SCJN.

El ministro de la SCJN, Eduardo Medina Mora. Foto: Especial.

Este 2019, el salario neto máximo de un Ministro de la SCJN, de 138.6 mil pesos mensuales, alcanza para alimentar a 31 familias rurales o 22 urbanas con ingresos insuficientes para cubrir el costo (De 1 mil 109 a 1 mil 562 pesos mensuales) de la canasta alimentaria.

O bien, tan sólo el aguinaldo máximo de un Ministro -de 444 mil 401 pesos anuales- o su “pago por riesgo” -415 mil 946 pesos al año- equivale a dos años de trabajo de una persona con ingresos de 15.4 mil pesos al mes.

Los lujos no se limitan a los sueldos

De enero a mayo de este año, la SCJN destinó casi 1.5 mil millones de pesos y comprometió 2.6 mil millones más para sostener su funcionamiento; es decir, 88.7 por ciento de su presupuesto anual, según el primer informe trimestral de la corte para este año.

De esta cifra, 1.3 mil millones se usaron para pagar las nóminas, beneficios sociales y apoyos “adicionales y especiales” de los 3 mil 362 empleados del Máximo Tribunal mexicano.

Recinto de la SCJN. Foto: Especial.

Pero entre los gastos también se destinaron

  • 7.9 millones de pesos para la alimentación de mandos superiores y personal de base de la Corte.
  • 1.8 millones para mantener los vehículos oficiales
  • 3.6 millones para eventos y comunicación social
  • 2.9 millones en viáticos y servicios de traslado de funcionarios públicos
  • 373.2 mil pesos en vestuario, uniformes y artículos deportivos

También de usaron 138 mil 484.22 pesos en febrero de este año para pagar a varios medios de comunicación por una esquela de Laura Pérez Vázquez de Medina Mora, la difunta esposa del Ministro Eduardo Medina Mora.

Por su parte, de los 56.4 millones de pesos que se presupuestaron en 2019, donde se incluyen gastos operativos y administrativos así como “apoyo” en la compra de lentes para el personal en funciones, el CJF uso 63.2 millones para alimentos de los funcionarios de nivel alto y medio, además de 1.6 millones para mantener su parque vehicular y 3.1 millones en pensiones de estacionamiento.

Suprema Corte de Justicia de la Nación. Foto: Especial.

12 millones de pesos fueron usados en tres meses de trabajo tan sólo en viáticos y traslados y, además de los 3.4 mil millones usados para pagar nóminas, se pagaron 124 mil 390 en “estímulos” a servidores públicos y 248 mil 428 en ropa y artículos deportivos.

Estos gastos no se apegan al modelo de austeridad a la que se comprometieron los magistrados a principios de año, cuando 11 ministros aprobaron la disminución de sus ingresos en un 25 por ciento, respecto a la remuneración que recibieron en 2018.