La presidenta espuria de Bolivia, Jeanine Áñez, expresó que le dan “mucha pena los mexicanos” por haber elegido a Andrés Manuel López Obrador como Presidente de México.

“A mí me da mucha pena los mexicanos porque de algo de lo que nosotros queremos salir, ellos decidieron entrar”, dijo la autoproclamada presidenta interina en entrevista. con el periodista de derechas de la cadena estadounidense CNN,  Fernando del Rincón.

Jeanine Áñez espera que México no pase con el gobierno del Presidente “socialista” Andrés Manuel López Obrador por lo que pasó Bolivia con Evo Morales, quien según ella se aferró al poder y cooptó las instituciones.

“Yo espero que México no pase por todo lo que hemos vivido nosotros durante este tiempo, porque así son los socialistas, utilizan mecanismos democráticos y luego se aferran al poder, y después engañan a la gente, cooptan instituciones, se termina la institucionalidad democrática”.

“Pero la decisión de los mexicanos fue esa: un socialista en el poder, y ojalá que no tengan que lamentarlo como nosotros lo estamos lamentando ahora” expresó la mandataria espuria.

Áñez fustigó también al ahora exPresidente Evo Morales, quien se encuentra asilado en México, por hacerse la víctima cuando no lo es y engañar al mundo diciendo que hubo un golpe de Estado en Bolivia, cuando según ella no hubo tal cosa, sino una exigencia de que se respetaran los votos.

“(Evo Morales) se fue porque quiso, porque no se atrevía a responderle al país, ese fue un acto cobarde. (…) está ahora en México queriendo verse como una víctima, queriendo engañar al mundo entero diciendo que lo que hubo en Bolivia es un golpe, eso es un golpe tan falso como los resultados de las elecciones del 20 de octubre”.

Ayer en una sesión legislativa sin quórum, es decir, sin los legisladores necesarios para hacer válidas las decisiones tomadas, la ahora exsenadora de oposición Jeanine Áñez, se declaró Presidenta de Bolivia. 

Luego del golpe de Estado perpetrado por las Fuerzas militares y policiales contra Evo Morales y la renuncia de los funcionarios y legisladores que deberían sucederlo, la senadora de oposición que ocupaba la segunda vicepresidencia de la cámara alta asumió como titular interina del Ejecutivo.

A su llegada al aeropuerto de El Alto, cerca de La Paz, Añez fue trasladada por un helicóptero de la Fuerza Aérea a una academia militar, desde donde fue llevada al Congreso por los mismos militares que le pidieron la renuncia a Evo Morales. 

Áñez es la segunda mujer en gobernar el país después de Lidia Gueiler, quien fue presidenta interina de Bolivia entre 1979 y 1980.

Es abogada de profesión y antes de convertirse en política fue presentadora de la televisora Totalvisión -la cual también dirigió- en su natal Trinidad, la capital del departamento amazónico de Beni, al noreste del Bolivia.

Áñez tiene 52 años y es militante de la alianza opositora Unidad Demócrata (UD), el partido que lidera Rubén Costas el gobernador de Santa Cruz, una localidad que es considerada bastión de la oposición del mandatario depuesto.

En la elección presidencial, Áñez apoyó la candidatura de su colega senador, Óscar Ortiz, quien apenas logró el cuarto lugar en los conteos preliminares.