Pablo Lemus y Juan José Frangie comparten algo más que una amistad que los ha llevado juntos por el sendero de la política a gobernar Zapopan, —uno de los municipios más prósperos del país— el  primero como alcalde y el segundo como su jefe de gabinete.

Ahora, ambos son aspirantes a las alcaldías de Guadalajara y Zapopan respectivamente donde pretenden continuar el reinado de Movimiento Ciudadano. 

Sin embargo, la manera en que han manejado los recursos del municipio dista mucho de ser socialmente responsable.

En el 2018 Lemus y Frangie aprobaron una partida por más de 2 millones de pesos para la instalación de una “estación de bomberos” para niños en Kidzania, un espacio recreativo para los niños que forma parte del catálogo de servicios municipales, aunque en este caso se trata de un negocio privado, donde el costo de entrada ronda los 300 pesos por cada niño. 

 

Kidzania se encuentra en Plaza Patria, una zona comercial que pertenece al empresario Roberto Hemuda Debs, la cual requirió del capital de inversionistas indonesios y  asiáticos para lograr su expansión.

El mismo día que se inauguró, 6 de diciembre del 2018, Enrique Alfaro tomó protesta en el Congreso como gobernador de Jalisco. Se esperaba su presencia en el corte del listón, pero por razones desconocidas no asistió.

En el 2016 Pablo Lemus autorizó el crecimiento de Plaza Patria con más locales y un estacionamiento subterráneo que le significó un 77 por ciento más de superficie. Pero de acuerdo a las licencias emitidas, el centro comercial no debió haber crecido tanto.

En la administración que antecedió a Lemus, encabezada por el ex priísta Héctor Robles Peiro, el permiso sólo autorizaba una expansión de  2 mil 990 metros cuadrados, y el proyecto de re­modelación que autorizó el ahora candidato a Guadalajara incluyó una amplia­ción de hasta 23 mil metros cuadrados que consistió en la construcción de dos pisos más, la ampliación de la planta alta y baja ya existentes, así como de un deck mezanine (un piso subterráneo intermedio entre pisos principales) y un sótano.

Lemus había declarado que la obra no tenía permiso para el estacionamiento, sin embargo la periodista Violeta Meléndez descubrió a través de documentos que el aparcamiento ya estaba inscrito desde febrero del 2016  en los planos que Plaza Patria ingresó a Obras Públicas, de tal forma que se aprobaron  15 mil 482 metros cuadrados para el estacionamiento en el sótano y 4 mil 116 para el deck mezanine. Todo esto fue autorizado seis meses después y trasladado a los planos.

El diputado independiente Hugo Rodríguez pretendía que el Congreso de Jalisco presentara una denuncia en contra del centro comercial por invasión de propiedad federal, pero los legisladores jaliscienses ignoraron el tema.

El entonces alcalde y ahora aspirante a la Presidencia Municipal de Guadalajara había recibido advertencias de que el estacionamiento era inviable por la cantidad de agua que filtra al subsuelo.  Los estudios de impacto ambiental así lo decían, e incluso el Atlas de Riesgos de Jalisco la identifica como una zona con alta probabilidad de inundarse.

El dictamen ambiental que data de 25 de septiembre de 2015 advertía un alto riesgo de anegación y negó autorizar estacionamientos subterráneos; sin embargo, la administración de Pablo Lemus sí los concedió el 26 de agosto del 2016 (autorización CP-0136-16/JL). Dijo que  si no les daba el permiso, los inversionistas se llevarían a Kidzania a otro sitio.

El propio Lemus admitía que no podía garantizar que el estacionamiento no se inundara, y sin embargo entregó el permiso.

“Yo no puedo garantizar, porque no soy especialista, que no se vaya a presentar absolutamente ninguna inundación”, dijo en declaraciones que recogió la periodista.

A cambio de la licencia, el municipio de Zapopan aceptó migajas, únicamente un stand de Protección Civil dentro de Kidzania para socializarlo con los menores. Sin embargo, el precio de entrada excluye por lo menos a un 24 por ciento de la población de Zapopan que vive en pobreza.

Y ocurrió lo que tenía que ocurrir: el 10 de junio de ese año, el estacionamiento se inundó y arruinó decenas de automóviles que estaban en el lugar, algunos se quedaron inservibles. Los propietarios demandaron a la plaza comercial la restitución de sus vehículos.

De acuerdo con los testimonios recogidos por la periodista Violeta Meléndez, los dueños de Plaza Patria se negaron a pagar los daños ocasionados por su negligencia y en algunos casos ofrecieron cifras ridículas que no compensaban el monto de los vehículos.

“Hasta ahora en la semana hablé por teléfono con la señorita Fabiola, de la administración de la plaza, que me dijo que ya me habían hecho un ofrecimiento y no lo acepté, y yo le respondí que ningún ofrecimiento había tenido, pero que me lo dijera, ella me dijo ‘es de 5 por ciento sobre el valor de su carro’, que equivale como a 6 mil pesos. Le dije ‘discúlpeme, pero eso es una cachetada’. En esa postura estamos todavía 20 gentes”, señalaron los propietarios afectados.

En aquella ocasión,  Hugo Rodríguez Díaz, recordó que Plaza Patria se construyó en terreno federal, so­bre el cauce del río Atemajac, por lo que era previsible una inundación.

“El predio en el que se asienta Plaza Patria claramen­te aparece localizado en el de­recho de vía, dentro del río Atemajac. De acuerdo a Co­nagua, se declara la inexisten­cia de concesión en esta área. En las autorizaciones para esta acción urbanística hay muchas dudas sobre cómo se otorgaron los permisos, por­que la celeridad del trámite que le dio en el último día de la administración de Héctor Robles, fue un desastre”.

De acuerdo con la periodista Violeta Meléndez, quien dio cuenta de todo esto en el diario NTR, el estacionamiento se puso en funciones sin el dictamen de Protección Civil. 

La misma periodista refiere que el estudio geohidrológico realizado para obtener la licencia de ampliación el 30 de septiembre de 2015 advertía un alto riesgo de inundación al construirse un sótano, por lo cual no fue autorizado en ese entonces.

Sin embargo, la plaza entregó a la Dirección de Obras Públicas una justificación técnica en la que manifestaba su compromiso de construir infraestructura para evitar inundaciones, lo que no fue cumplido en su totalidad a la fecha. Los compromisos están suscritos por el representante del centro comercial y el director de la obra Carlos Rodríguez Gómez. Consistían en:

“Uno, construcción de canales perimetrales para desalojo de aguas pluviales de la plaza de 2.70 metros de ancho por 1.45 de alto. Dos, se captarán las aguas pluviales de azoteas, balcones terrazas y estacionamientos mediante coladeras a bajantes y estos a una red que descargará a dos tanques de retención con capacidad de almacenamiento de 601 metros cúbicos cada uno. Tres, construcción de estructura de retención sobre el Río Atemajac antes del cruce con avenida Américas con capacidad de 30 mil metros cúbicos, y colector de demasías hasta la confluencia con la presa de Zoquipan (Parque Ávila Camacho)”.

A pesar del daño ocasionado a los automóviles por la inundación, el gobierno de Pablo Lemus castigó al centro comercial con una pírrica multa: un pago de 11 mil 463 pesos y unos cuantos meses de clausura.

El estacionamiento volvió a abrirse el 12 de diciembre del 2018 sin el visto bueno de  Protección Civil y un año después de su inauguración, aún no se materializaban las obras para reducir los riesgos de inundación.

En junio del 2019, Plaza Patria volvió a crecer 36 mil 211 metros cuadrados con la construcción en la planta baja, planta alta y la azotea de más locales y cajones de estacionamiento. Los promoventes no habían entregado  dictamen de factibilidad vial, urbano ambiental ni de agua potable para la nueva superficie de construcción, y aún así se les concedió el permiso. Meléndez reveló que el titular de la Dirección de Obras Públicas, Ismael Jáuregui Castañeda, eximió al dueño del centro comercial de la entrega del dictamen urbano ambiental por considerar que no lo ameritaba, e hizo lo mismo con el de agua potable.

A la fecha, sólo existen los sistemas de captación de agua de lluvia y una cisterna de mil metros cúbicos ubicada en el sótano. La autorización de la modificación de proyecto se otorgó sin que se cumplieran primero estas medidas de mitigación.

Juan José Frangie se ha visto beneficiado con la ampliación de obras, pues el empresario es dueño del restaurante Sandy’s  que se encuentra en el interior de Plaza Patria.

El portal de información Partidero reveló que en el 2019 pagó únicamente 228 pesos por concepto de licencia, cuando en el 2016 pagó casi 22 mil pesos.

El sitio señala que además ha sido impuntual con las fechas de pago: el 19 de julio 2016, por pago extemporáneo de la licencia de su negocio, cuyo nombre  comercial es Foodlinks, S.A. de C.V; le cobraron 21 mil 813 pesos.

Imagen: Partidero.

Los intereses de Lemus y Frangie no pasan desapercibidos para el candidato de Morena a Zapopan, Alberto Uribe Camacho, quien no sólo ve un posible conflicto de interés entre los candidatos y la relación tan estrecha que han cosechado con el propietario de Plaza Patria  para la instalación de Kidzania en Zapopan.

El pasado 5 de mayo, el morenista se reunió con la Unión Jalisciense de Agrupaciones de Ingenieros A.C., (UJAI), donde señaló “la notoria corrupción” respecto a “54 mil metros cuadrados más de invasión para hacer los proyectos de los dueños de Plaza Patria, de Pablo Lemus, dueño de Plaza Patria, y de Frangie, socio de Plaza Patria, ¿pues que no tienen conflicto de intereses?”, cuestionó.

Uribe dijo en esa ocasión que Lemus y Frangie cometieron un “delito federal” al haber autorizado la ampliación del centro comercial porque  invade el río Atemajac. Pero además, dijo, ambos candidatos  son “socios” de plaza Patria y debieron excusarse de dar los permisos, porque se beneficiaban de esa decisión.

“La Ciudad de los Niños y las Niñas –kidzania- ¿quién autorizó?, ¿quién autorizó esa ampliación?, ¿quién?. Fue Pablo Lemus Navarro. Punto. Tengan güevos de sostener, todos. Vamos a cantar un tiro en serio en este tema. Yo no me voy a quedar callado. ¿Qué pasó ahí?, algo no está bien, algo no está bien en plaza Patria en la invasión del río Atemajac y lo vamos a investigar. Desde este lugar levanto la voz en serio”, advirtió el morenista en dicha reunión con los ingenieros.