El fin de semana, la periodista de Univisión Peniley Ramírez presentó una investigación en la que difundió que supuestamente la vacuna CanSino fue aprobada en México con una eficacia por debajo de lo requerido. Aunque el tema pasó desapercibido por muchos (ya saben, por elecciones), el laboratorio chino prefirió aclarar lo señalado.

La investigación resalta básicamente que la vacuna de CanSino se aprobó en México con una eficacia mínima del 5 por ciento. Después de publicar, la periodista de Univisión se presentó por segunda ocasión en la conferencia vespertina de Palacio Nacional para cuestionar al subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell sobre los datos de la vacuna CanSino. El encuentro derivó en un duro enfrentamiento entre la reportera y el funcionario.

“¿Con cuántos datos de los participantes mexicanos del ensayo clínico en la fase III se aprobó esta vacuna?”, “¿Cuál fue el índice de rango inferior de intervalo de confianza que obtuvieron, considerando este 5% que usted presentó a la Academia Nacional de Medicina?”, y “¿Cuántos datos se han procesados desde el que se autorizó el uso de emergencia de la vacuna y cuál es hoy el intervalo de confianza?”, lanzó la comunicadora el martes pasado.

López-Gatell le respondió que la aprobación de la vacuna fue gracias a los informes técnicos de la Agencia de Regulación Sanitaria de Chile.

“Todas las vacunas que están en uso en el mundo entero están en un proceso de autorización de uso de emergencia, los ensayos clínicos todavía están abierto”, dijo.

Pero la pregunta que desató el enfrentamiento, fue  cuando Ramírez le preguntó a Gatell si el Comité de Moléculas Nuevas (CMN) en México recomendó “sí o no” la autorización de la vacuna.

—Estas son deliberaciones de Cofepris, esto está reservado— le contestó el subsecretario de Salud.

—¿Entonces usted no sabe?— le insistió Peniley.

Después de esto, López-Gatell, le dijo a la periodista que le estaba cediendo más tiempo a ella que a otros reporteros que han ido a cubrir la conferencia por más de 15 meses, a la vez que le señaló que con sus preguntas trataba de desinformar a la población.

Peniley volvió a la carga y replicó al funcionario que en  “5 minutos no ha contestado nada”, y que además había evadido la pregunta.

La periodista escribió un hilo en su cuenta de Twitter con las respuestas que obtuvo en la conferencia de prensa y continuó atacando a Gatell.

Por su parte, el laboratorio CanSino dio a conocer un comunicado en el que señalan —sin referirse al reportaje de la periodista— que “cierta información” publicada en redes es “inexacta”.

En el documento de dos cuartillas de extensión, CanSino presume que su vacuna contra el COVID es la única que ha sido evaluada directamente en la población mexicana, siendo que, de los 45 mil voluntarios que requirieron, 15 mil fueron escogidos en nuestro país.

“CanSino apostó por hacer su prueba en México por su excelente capacidad clínica y el profesionalismo de sus autoridades”.

Ante los señalamientos de la periodista, CanSino recuerda que la aprobación fue de emergencia, lo cual quiere decir que los estudios de la llamada Fase 3 siguen en curso, “tal como lo marcan los protocolos internacionales, que indican que esta fase de investigación debe durar de 12 a 18 meses”.

La investigación de Univisión  indica que “no hay datos disponibles de la efectividad de la CanSino en casos de enfermedad grave por COVID-19”, sin embargo CanSino también aclaró  que los datos de eficacia de su vacuna fueron presentados con base en resultados de la Fase 2 (tanto en casos severos como moderados del COVID) y, por otra parte, en lo que llevan de la Fase 3 no han tenido casos moderados, graves y tampoco mortales.

El reportaje de Peniley suscitó diversas reacciones en redes sociales, en donde acusan a la periodista de falsear información, tal es el caso del Dr. Isaac Chávez Díaz, médico anestesiólogo de la UNAM.