Entre aromas de pan recién cortado y risas compartidas, San Pedro Tlaquepaque vivió la tradición de la Rosca de Reyes, compartida por la presidenta municipal Laura Imelda Pérez Segura.
Acompañada por regidoras y regidores, la alcaldesa reafirmó el valor de las costumbres que dan identidad al municipio y fortalecen la convivencia comunitaria, en un encuentro que reunió a alrededor de dos mil personas en la explanada de la presidencia municipal.
“Estas celebraciones nos recuerdan que Tlaquepaque es una comunidad unida, donde compartir el pan también es compartir esperanza, alegría y solidaridad”, mencionó la alcaldesa mientras cortaba la tradicional rosca.
Durante su recorrido, Laura Imelda saludó a las y los asistentes y compartió mensajes de buenos deseos, subrayando que preservar las tradiciones es también una forma de cuidar el tejido social. Al destacar que estos gestos simbólicos son una manera de recordar a la ciudadanía que el gobierno municipal piensa en su gente y trabaja para ofrecer una administración cercana y humana.
La jornada finalizó con la repartición del pan y chocolate caliente, la esperada búsqueda del Niño Dios y la entrega de bicicletas, peluches y dulces, dando así un cierre cálido a las celebraciones decembrinas. Más allá del simbolismo religioso, el evento dejó un mensaje claro de unidad, confirmando que en Tlaquepaque las tradiciones siguen siendo un puente vivo para construir comunidad desde lo cotidiano.


































