La presidenta municipal de San Pedro Tlaquepaque, Laura Imelda Pérez Segura, realizó una visita de supervisión a la Presa de Las Pintas acompañada por Ismael Jáuregui Castañeda, director del SIAPA, y Mario López Pérez, director general de la Comisión Estatal del Agua de Jalisco (CEA), para revisar el avance de los trabajos de limpieza en este cuerpo de agua de 36.32 hectáreas, que llevaba más de 10 años sin intervención. La inversión destinada al desazolve asciende a 23.63 millones de pesos.
““Este es un tema en el que no quitamos el dedo del renglón, porque no podemos hablar de agua limpia en la ciudad si seguimos vertiendo aguas negras en este importante afluente de la zona metropolitana de Guadalajara”, comento la presidenta municipal.
Como parte de los acuerdos alcanzados, se realizará un estudio batimétrico para determinar la profundidad, el relieve y la morfología de la presa, cuyos resultados estarán listos antes del cierre de mayo. Con base en ese análisis se definirá el alcance de los trabajos de dragado necesarios para recuperar la capacidad hídrica del embalse y preparar la infraestructura para el temporal de lluvias. La alcaldesa destacó que la eliminación del lirio acuático ya ha favorecido el regreso de fauna a la zona.
Obras de drenaje para temporada de lluvias
Laura Imelda subrayó también la importancia de la coordinación interinstitucional para regular la apertura y cierre de compuertas y evitar desbordamientos en los canales de la zona, así como la necesidad de resolver las descargas de aguas negras que actualmente desembocan en el canal pluvial del Arroyo del Seco. Las autoridades estatales compartirán próximamente un proyecto para atender de forma definitiva esta situación en Villa Fontana y sus alrededores.
En paralelo, el municipio avanza en una obra de 160 millones de pesos en las colonias Juan de la Barrera y Ojo de Agua para resolver las inundaciones recurrentes mediante la sustitución de la red de drenaje pluvial y sanitario, con colectores, pozos de visita, bocas de tormenta y cárcamos. El Gobierno del Estado se comprometió a realizar la limpieza de la presa de manera anual, mientras que el municipio mantendrá vigilancia permanente para garantizar su conservación.
