La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que ahora preside el Ministro Hugo Aguilar Ortiz, abrió por primera vez sus puertas al pueblo y se instaló en su sede el nuevo Pleno cuyos integrantes fueron elegidos democráticamente.
Entre aplausos y vítores, las Ministras y los Ministros ya en funciones instalaron el Pleno para iniciar la primera sesión de la Corte electa por el pueblo. Cabe mencionar que el Ministro Arístides Guerrero tuvo que ausentarse de la ceremonia por cuestiones de salud, sin embargo, el resto de las y los 9 integrantes de la Corte entraron por la puerta del Palacio de Justicia, ubicado justo enfrente de Palacio Nacional.
“Para nosotros abrirla tiene un significado muy especial, una puerta siempre sirve para recibir con amabilidad y con el corazón abierto a los visitantes. Y en este caso a los que claman y exigen justicia (…) Abrir la puerta no sólo es un acto simbólico, sino que es una invitación para que todos y todas las que requieran la atención de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación a partir de mañana estarán las puertas totalmente abiertas”, dijo Hugo Aguilar en las escalinatas del recinto.
La última en entrar al recinto fue la Presidenta Claudia Sheinbaum, quien fue invitada por la nueva Corte para presenciar este momento histórico. Sheinbaum fue recibida entre aplausos y, al ingresar a la Sala del Pleno, tomó su lugar junto al Ministro Presidente, quien, esta vez, sí se puso de pie para recibir a la Jefa del Ejecutivo.
En su discurso de inicio de funciones, Aguilar Ortiz, luciendo una toga con bordados indígenas, repasó la historia de la Suprema Corte de Justicia y destacó la trascendencia del momento histórico que se vive en México. Y destacó que la elección por el voto popular del Poder Judicial es positiva para hacer una justicia cercana.
“Esta no es solo una ceremonia de instalación, es la expresión viva de la voluntad del pueblo que nos eligió (…) no tengamos ninguna duda, la democratización del Poder Judicial le da mayor fortaleza, legitimidad y autonomía (…) Por primera vez no fuimos designados desde arriba, fuimos elegidos en las urnas con el voto libre y consciente”, expresó.
Además, el Ministro Presidente aprovechó el momento para distanciarse de inmediato de la vieja Suprema Corte, que era presidida por Norma Piña.
“Es un renovado pacto de confianza entre el Poder Judicial y el pueblo mexicano, así se debe entender por el contexto en el que surge y los motivos que lo animaron. Se trata de pasar de una justicia de puesta cerrada, elitista, lenta y excluyente a una de puertas abiertas, accesible, cercana al pueblo, plural, transparente, eficiente y sin privilegios, una Corte que escuche a los pueblos indígenas y a los grupos que viven en condiciones de vulnerabilidad”, detalló.
Y remató con la transformación que se espera en suma de todos los objetivos de la reforma, pues se comprometió a que la Corte se convierta en “un verdadero tribunal de justicia y no solo uno de derecho”.
Finalmente, garantizó que la nueva Corte tiene el compromiso de establecer puentes de conexión entre el Poder Judicial y el pueblo, y pidió a las y los trabajadores judiciales que pierdan la indiferencia y sigan siendo trabajadores al servicio de la nación.
“A quienes sienten incertidumbre les digo (…) este es el momento de la unidad, de la ética y de la disciplina institucional. El debate es bienvenido, la diversidad de opiniones enriquece, pero ninguna diferencia puede anteponerse al deber supremo de servir al pueblo”, dijo.




































LMR
2 septiembre, 2025 at 5:46 pm
Ay que ternura!!
Ojalá y nos abran la puerta del baño cuando pasemos por ahí.