El dueño de la Sociedad Financiera Popular (Sofipo) Ficrea, Rafael Olvera Amezcua, fue detenido este miércoles en Texas, en Estados Unidos, por presuntamente haber defraudado por cerca de 6 mil millones de pesos a miles de ahorradores.

Olvera, que llevaba casi cinco años prófugo, fue detenido para ser extraditado a México con el objetivo de responder a las órdenes de aprehensión y procesos judiciales iniciados en su contra en territorio nacional.

“Habremos de esperar más información sobre el tiempo y condiciones en que deberá darse cumplimiento a la orden de extradición, así como  también la forma que habrá de continuar el proceso iniciado en su contra en la ciudad de Miami, Florida”, revelaron los interventores en el proceso de concurso mercantil, Fernando González Santillana y Javier Paz Zarza.

Agregaron que desconocen la calidad migratoria con la que Olvera entró a los Estados Unidos, así como a los medios de defensa que pueda oponer, por lo que el proceso podría tomar algún tiempo antes de concluirse.

Fue en diciembre de 2014 que se destapó el fraude en la financiera, luego de que se detectara una triangulación y desvío de recursos para gastos personales, supuesto lavado de dinero, varios delitos financieros y fraude contra más de 6 mil 800 ahorradores, delitos realizados por socios y directivos principales de la sociedad.

En aquél entonces, las autoridades financieras pidieron a la Procuraduría General de la República (PGR) dar órdenes de aprehensión en contra de al menos 10 personas relacionadas con esa Sofipo.

La empresa de Olvera Amezcua ocultaba la transferencia irregular de fondos que se hacían desde la Sofipo hacia las empresas relacionadas, como:

  • Leadman Trade, S.A. de C.V.
  • Baus & Jackman Leasing, S.A. de C.V.
  • Monka Comercial S.A

Para ello, Ficrea engañaba a sus clientes haciéndoles firmar dos adeudos, uno en esa empresa y otro en Leadman. Esos clientes sólo recibían el monto suscrito una vez.

La cuestión era que, el primer contrato, firmado en la Sofipo, se registraba como un crédito y el segundo, en Leadman, se establecía como un arrendamiento puro donde incluso se daba a los clientes una carta donde se mencionaba que la firma del crédito en Ficrea fungía como un trámite administrativo ante las autoridades financieras.

De esta manera, la administración logró dos cosas:

  1. Construir una base de créditos en la Sofipo que no tenían ningún sustento económico pero que servía para respaldar su información contable.
  2. Transferir los recursos de una empresa no supervisada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), en donde se disponía de ellos de manera discrecional y arbitraria.

Así, en octubre de 2014 lograron transferir de la cartera de crédito -que era de cerca de 6 mil 284 millones de pesos- 5 mil 900 millones de pesos a empresas relacionadas.

Actualmente, las autoridades han constatado únicamente la integración de expedientes de arrendamientos por 3 mil 200 millones de pesos.

Por este motivo, se especula un desfalco de cerca de 2 mil 700 millones de pesos, con fondos que fueron utilizados en el extranjero, en la compra de bienes inmuebles, inmuebles de uso no relacionado con las actividades de la sociedad y gastos personales de los socios, como la nómina del capitán de una aeroave o un yate, por ejemplo.

Con el dinero de los ahorradores, los socios de Ficrea compraron 52 inmuebles y 104 vehículos, entre los que hay autos utilitarios por parte de la Sofipo y también autos de lujo.

Asimismo, según los datos de ahorradores afectados, también hay demandas en contra de autoridades.

Hasta hace dos años, de los miles de defraudados, sólo 60 se mantenían en juicio, principalmente contra la CNBV, por lo que también se habían presentado seis demandas colectivas por la supervisión irregular.