Santiago Nieto Castillo, quien se desempeñará como próximo jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera de México, aseguró que examinará de nueva cuenta el caso de sobornos ligados a Odebrecht, en el que la empresa brasileña admitió que pagó a algunas autoridades para que le fueran otorgados contratos de obras públicas en nuestro país.

En una entrevista con Reuters, Nieto Castillo dijo que la Unidad que encabezará, encargada de analizar los registros financieros sospechosos, había sido utilizada con fines políticos.

“Es una vergüenza que México y Venezuela sean los únicos países en América Latina que no han sancionado a nadie”, declaró con respecto al caso Odebrecht, pero añadió que aún no tiene acceso a los archivos y registros guardados por la Unidad.

Ejecutivos de Odebrecht en Brasil reconocieron que pagaron sobornos a funcionarios mexicanos y fiscales de nuestro país han declarado que tienen bajo investigación los negocios entre la petrolera brasileña y Petróleos Mexicanos (Pemex).

No obstante, de acuerdo con Proceso, personal del Pemex se negó a comentar sobre los asuntos relacionados con Odebrecht, argumentando que ya existe una indagatoria en curso.

El medio de comunicación señaló que tampoco la oficina del fiscal general de México, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público o la Unidad de Inteligencia Financiera quisieron dar declaraciones.

El personal de Odebrecht aseguró haber recibido una solicitud de información por correo electrónico para hacer comentarios, pero no brindó más detalles.

Por su parte, Andrés Manuel López Obrador, presidente electo, ha prometido que su Gobierno combatirá el crimen financiero y el “lavado de dinero”.

De hecho, el mes pasado dos futuros funcionarios revelaron a Reuters que Odebrecht podría ser bloqueado para participar en proyectos de obras públicas en el gobierno encabezado por el tabasqueño.

Al respecto, Odebrecht respondió que las faltas en la empresa no deberían ser utilizadas para imponer sanciones en México.

Corrupción dentro del sistema

Santiago Nieto Castillo aseguró que presionará para que se comparta más información entre los departamentos federales que investigan la delincuencia tributaria, electoral y organizada, y adelantó que investigará la posible corrupción dentro del sistema.

El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), una organización internacional que determina estándares globales para combatir las finanzas ilícitas, declaró a principios de este año que en nuestro país “la inteligencia financiera a menudo no conduce a investigaciones de ‘lavado de dinero’, delitos subyacentes y financiamiento del terrorismo”.

Tras dicho informe, la SHCP y la fiscalía nacional realizaron una declaración conjunta para reconocer las deficiencias y prometer mejorar sus esfuerzos.

No obstante, el gobierno federal confiscó sólo 871 millones de pesos y 14.7 millones de dólares entre septiembre de 2017 y junio de 2018, y comenzó únicamente un proceso penal, según la información oficial.

Nieto Castillo, quien consideró que los resultados sobre esta investigación habían sido “terribles”, aseguró que la Unidad de Inteligencia Financiera y la oficina del fiscal general son los dos “cuellos de botella” que retrasan los casos.

“Por la impunidad, la complicidad gubernamental y la falta de decisión política del combate a la corrupción” ocurren estos casos, indicó.

Nieto Castillo fue destituido en 2017 como fiscal electoral, bajo el argumento de que había incumplido un código de conducta al conceder una entrevista sobre su investigación de un supuesto soborno de Odebrecht en la campaña presidencial de 2012.

Nieto admitió su error, pero aseguró que no había violado las reglas ni había revelado información confidencial. Acusó que se despido había sido ilegal.