Este martes durante su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer que ningún funcionario de su gobierno podrá viajar al extranjero si no cuenta con su autorización.

El mandatario aseguró que esta medida forma parte del plan de austeridad republicana que implementó su administración y que formó parte de sus promesas de campaña.

“Se va a reducir al mínimo los viajes al extranjero. Van a ser autorizados por el presidente, no van a poder salir del país si no hay una autorización y una comisión especial que lo amerite. También vamos a controlar todo el gasto en viáticos, se va a controlar el gasto en combustibles, en la telefonía, va a ser un gobierno completamente austero”, indicó.

De igual manera se establecerá una medida que prohíba comprar vehículos nuevos o rentar unidades móviles en el gobierno, salvo en el caso de patrullas, ambulancias y equipos para los cuerpos de bomberos y protección civil.

“Pero no vehículos particulares para funcionarios públicos”, recalcó.

El presidente afirmó que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre, ya que según dijo, todo el presupuesto se quedaba en el mismo gobierno y no se destinaba a las necesidades de la población.

“Todo el presupuesto era para pagar sueldos elevados, para que los altos funcionarios se dieran la gran vida y no había presupuesto para atender las necesidades de la gente. Ahora le va a costar mucho menos el gobierno al pueblo, porque le costaba mucho al pueblo mantener al gobierno. Era un gobierno mantenido y bueno para nada, pero todo esto va a cambiar”, aseguró.