El ex Presidente Vicente Fox y su socio Franco de la Concha Hamdan se niegan a pagarle al Servicio de Administración Tributaria (SAT) un total de 1.4 millones de pesos que deben de impuestos por sus operaciones con un fondo de inversión que ambos tienen en común.

El fondo de inversión se llama Energy and Infraestructure Mexico Capital (EIM Capital), y fue creado por Fox y Franco de la Concha Hamdan en 2013, luego de que la reforma energética permitió que las empresas privadas se enriquecieran con el petróleo que hasta entonces era de uso exclusivo del Estado, a través de su paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex).

El SAT fincó el crédito el 15 de diciembre de 2017, por lo cual el fondo de inversión del cual el ex mandatario panista es socio, interpuso un recurso administrativo para no pagar los impuestos que debía.

En julio de este año, EIM Capital promovió un amparo que en un principio fue desechado pero después fue admitido a trámite por el Décimo Quinto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa, el cual determinó que la decisión del SAT de que el fondo de inversión de Vicente Fox y su socio paguen impuestos,  sí puede ser impugnada.

Enrique Peña Nieto saludando al expresidente Vicente Fox. Foto: Especial

Los negocios de Fox con la reforma Energética

Primero apoyó a Enrique Peña Nieto en su campaña presidencial y se volvió un gran defensor de la reforma energética que permitía el acceso a la iniciativa privada a lucrar con el petróleo de México. Después de que EPN se volvió Presidente y la reforma energética se aprobó, Vicente Fox se volvió socio y cabildero de las empresas petroleras deseosas de hacer jugosos negocios con el petróleo que hasta ese momento, aún era en su totalidad de todos los mexicanos.

De acuerdo con el libro Fox. Negocios a la sombra del poder, del periodista Raúl Olmos en colaboración con Valeria Durán, el expresidente ha utilizado y sigue usando la estructura del poder para acrecentar su fortuna y la de sus familiares.

Según la información obtenida por ambos periodistas, Fox utilizó sus influencias para reunirse con altos  funcionarios de la Comisión Nacional de Hidrocarburos con el fin de acelerar los contratos de la ronda uno y tratar de obtener contratos para “la explotación de recursos no convencionales, como el llamado shale gas, que utiliza la polémica técnica de fracking y hasta solicitó información geológica para ubicar zonas de futura exploración, en donde podría participar su empresa petrolera, y aprovechó la reunión para conocer detalles sobre las licitaciones que en aquel entonces estaban en curso, para la exploración y extracción de gas y crudo en aguas profundas del Golfo de México”.

“Su interés –argumentó– era que los fondos de inversión enfocados al sector energético –como el que impulsa él, por 750 millones de dólares– estaban atentos para participar en las primeras concesiones para la explotación de los recursos petroleros del país”.

¿Cómo fue que Fox se convirtió en petrolero? Esto dijo él mismo:

“Franco Hamdan de la Concha, un muchacho de 29 años, financiero brillante, se anticipó dos años a la reforma energética y pensó en hacer este fondo de inversión dedicado exclusivamente a energía. Entonces él viene y me invita y me dice: “Presidente, te quiero invitar a ti. Te voy a dar acciones para estar aquí […] Porque aquí vas a tener la oportunidad de participar en la Reforma de Energía”. Eso fue lo que más me gustó, porque este país probablemente tenga por primera vez una salida importante a nuestras crisis recurrentes”.

Según Fox, aceptó las acciones regaladas equivalentes al 6% de los negocios, con el fin de obtener dinero para el Centro Fox, no para él.