El especialista en redes, sistemas complejos y neointeracción socio-digital, Carlos Augusto Jiménez Zárate, advirtió sobre la existencia de una estrategia de “guerra psicológica digital” que buscaría influir en la conversación pública en México mediante campañas coordinadas contra la Presidenta Claudia Sheinbaum y la Cuarta Transformación.
Según el experto, la difusión masiva y repetitiva de mensajes contrarios a la 4T en redes sociales no respondería únicamente a reacciones espontáneas y orgánicas de usuarios, sino que presentaría patrones compatibles con operaciones digitales coordinadas.
Jiménez Zárate señaló que una parte importante de estas dinámicas estaría basada en la utilización de bots, cuentas automatizadas y perfiles dedicados a amplificar determinadas narrativas, especialmente aquellas relacionadas con términos como “narco”, “dictadura”, “crisis” o “fracaso”.
“El patrón ya es demasiado evidente. No buscan informar, buscan manipular percepción y convertir un golpe al crimen en guerra psicológica contra la 4T”, afirmó.
De acuerdo con su análisis, las campañas funcionarían mediante una división temática donde distintos grupos impulsan mensajes específicos para maximizar el impacto.
“Cada cuenta tiene una tarea: unos impulsan ‘narco’, otros ‘autoritarismo’, otros ‘economía’ y algunos varias narrativas. Eso no es debate libre, es propaganda segmentada”, sostuvo.
El especialista explicó que el mecanismo seguiría una secuencia: primero aparece una publicación o nota, posteriormente es replicada por cuentas automatizadas, después amplificada por influencers y finalmente presentada como una conversación orgánica de gran alcance.
“La estrategia es clara: medios publican una nota, los bots la replican, influencers la viralizan y luego se instala la idea de que ‘todo México está hablando de eso’”, explicó.
Jiménez Zárate también alertó sobre mensajes que, según dijo, han llegado a plantear escenarios de intervención extranjera o discursos orientados a profundizar la polarización política. A su juicio, estas campañas suelen intensificarse cuando sectores opositores pierden espacio en la agenda pública.
“Cada vez que la oposición pierde la agenda reaparecen las mismas etiquetas y narrativas”, indicó.
El señalamiento ocurre en medio del creciente debate sobre el papel de las redes sociales, la desinformación, las operaciones de influencia y el uso de herramientas digitales para moldear la percepción pública.
Aunque el especialista sostiene que existen indicios de coordinación temática y amplificación artificial, el fenómeno de la conversación digital continúa siendo motivo de discusión entre académicos, analistas y plataformas tecnológicas, especialmente ante el aumento de campañas políticas e informativas en espacios digitales.






































